¿Sabías que España es uno de los destinos más populares en materia de arqueología? Y no es para menos, pues nuestro país es rico en yacimientos y restos de civilizaciones antiguas que alguna vez poblaron la península. Además, no solo disfrutamos de su descubrimiento, sino que muchos de ellos se encuentran todavía en un increíble estado de conservación.

Todo el mundo conoce Altamira, Medina de Azahara, Itálica o Atapuerca, pero existen muchos más, desconocidos por una inmesa mayoría. ¿Cuáles son los yacimientos arqueológicos que debes visitar en nuestro país?

Dólmenes de Antequera (Málaga)

Este conjunto arqueológico es Patrimonio Mundial de la UNESCO y uno de los mejores exponentes del megalitismo europeo, es decir, uno de los primeros ejemplos de arquitectura monumental en la Prehistoria. Una construcción que llama la atención por su envergadura, pues solo las losas que componen el techo pueden pesar alrededor de 180 toneladas, cada una.

Castro de Santa Tegra (Pontevedra)

En la desembocadura del río Miño, a más de 300 metros de altitud, encontramos estas ruinas celtíberas que datan del siglo I a.C. El poblado está compuesto por viviendas ovaladas que ponen de manifiesto la cultura castreña de la época, propia del norte de la Península Ibérica. Además, varias de las piedras que residen en el monte incluyen petroglifos (diseños simbólicos grabados en rocas) elaborados 2.000 años antes de la edificación del castro.

Pla de Petracos (Alicante)

Aunque la Cueva de Altamira disfruta de todo el protagonismo en lo que a arte rupestre se refiere, existen otros puntos de interés igual de importantes. El Santuario del Pla de Petracos es uno de ellos, pues su origen se remonta 8.000 años atrás, cuando era utilizado como lugar de culto a la fertilidad, la agricultura y la familia. Sus rocas incluyen, sobre todo, figuras humanas en posición orante, aunque también se observan parejas y formas geométricas.

Naveta des Tudons (Menorca)

Rodeada por una de las vistas más espectaculares de la zona, se encuentra la tumba más antigua de toda Europa: Naveta des Tudons, contruida sobre el año 1.000 a.C. Durante su descubrimiento, se hallaron también más de un centenar de cadáveres, acompañados por sus ajuares. No obstante, lo que llama especialmente la atención es su perfecto estado de conservación. Por eso, por motivos de seguridad, está prohibido acceder a su interior.

Necrópolis Ibérica de Tútugi (Granada)

Este yacimiento es una de las muestras más significativas de la Cultura Ibérica en nuestro país. La necrópolis, que tiene su origen en el siglo V a.C. y fue descubierta en 1920, destaca principalmente por las tumbas monumentales que incluye y la tipología que estas siguen. Y es que dichos enterramientos, o al menos sus cimientos, presentan una cámara precedida por un pasillo y una cavidad abierta en el suelo que contenía las urnas cinerarias. Además, estaban pintadas de rojo, el color funerario ibérico, y negro.

La Cueva Pintada (Gran Canaria)

Tras más de 24 años de excavación y un gran trabajo de conservación, la Cueva Pintada y el poblado histórico de Gáldar están disponibles para el público, que tiene la suerte de descubrir en primera persona el poblado aborigen donde vivían los antiguos habitantes de la isla. Declarado Monumento Histórico Artístico, la Cueva Pintada es la principal atracción de este conjunto arqueológico, descubierto en 1873. Se trata de una cueva artificial excavada en la toba volcánica y cuyas paredes están decoradas con frisos de motivos geométricos. Una obra muy distinta al resto.

Cancho Roano (Badajoz)

Este singular edificio protohistórico fue descubierto por casualidad por un labrador que estaba construyendo una alberca en ese mismo lugar. Cual fue su sorpresa al vislumbrar los cimientos de lo que después se identificó como un santuario o un palacio, debido a la disposición de las diferentes cámaras. El yacimiento muestra una construcción perimetral dividida en varias habitaciones y rodeada por un foso, cuya creación se remonta al siglo VI a.C. y que ha causado sensación por su tamaño e increíble estado de conservación.

Segóbriga (Cuenca)

Y finalizamos este recorrido con uno de los mejores ejemplos de desarrollo urbano de la Hispania romana y celta. A pesar de su estado de conservación, el actual parque arqueológico de Segóbriga nos permite comprobar la grandeza de esta ciudad en la antigüedad.

Además de las viviendas, los restos de la necrópolis y la tradicional muralla, se pueden visitar el teatro, las termas, una basílica visigoda, el circo, la acrópolis e incluso un criptopórtico, nombre con el que se conocía a las galerías subterráneas destinadas a la circulación y el almacenamiento. Es decir, Segóbriga es el lugar perfecto para adentrarse en las raíces del imperio Romano en la península.