El mejor parche

Artículo de opinión firmado por Stella Sánchez

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El mejor parche Miia

Los hijos vienen a confrontarnos. Esto lo diría alguien que en su rigidez no quiere aprender de ellos y lo que es peor, renunciar a su ego. En mi caso, tengo los mejores. Con mi marido, filósofo y profesor, les educamos para que fueran libres y cuando les fue mal, tuvieron un lugar seguro para volver.

Hoy puedo hablar con ellos de todo, entienden que el mundo debe ser justo y que su mamá no es perfecta, pero intenta aprender de sus equivocaciones. Es lindo tenerlos cerca, viviendo sus vidas. Saben que en su mamá tendrán una cómplice para echar carreta, que alienta sus proyectos, que pueden reírse de sus locuras. Son el mejor parche, los hombres de mi vida.

Cuando atiendo a familias con conflictos con sus hijos, siempre abordo el problema de los adultos porque en ellos está el poder para deshacer el nudo. Los muchachos se encuentran cuestionados, prisioneros de dinámicas tóxicas y ellos quieren escapar del régimen, a menudo al extranjero, para vivir con más libertad. Soy vieja pero amo la juventud, porque me cuestionan y me retan, tengo que estar vigente si quiero contagiarme su bonita energía. En esta etapa más que nunca.

Antes de ser madre, fui hija y veo que es natural que para ser, hay que tener distancia de los padres, de los que imponen, "los sin razones". Mediar es mi trabajo pero no puedo sostener la idea de que los mayores tenemos razón.

Con mi nieto espero que sus experiencias le hagan saber que no seré una abuela chantajista, neurótica ni ultra. Todo lo entenderé porque forma parte de su historia.

Mis errores me permitieron enfrentarme a la vejez con más galones y firme con la convicción de que el trabajo siempre es personal. Nuestra guerra nace de una persona inconforme, rabiosa y mi recomendación siempre es la misma, ¿eres tú la paz que necesita está situación?

Los hijos vuelven cuando su vida está fuera de peligro.