Fisioterapia

Aplicaciones de la electroterapia en lesiones musculares

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 12 de septiembre de 2019

3 minutos

Trata lesiones musculares por medio de la electricidad reduciendo el dolor y la inflamación

Aplicaciones de la electroterapia en lesiones musculares
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 12 de septiembre de 2019

3 minutos

La electroterapia es una de las herramientas de la que se valen los fisioterapeutas para el abordaje de algunas lesiones musculares. Las dos palabras que componen este término definen claramente lo que es: el tratamiento de patologías por medio de la electricidad. Las corrientes eléctricas se aplican con un fin terapéutico buscando distintos efectos, y se suelen combinar con otras opciones que ofrece la fisioterapia.

Aplicaciones principales

Este método comprende varias técnicas como los ultrasonidos, las ondas electromagnéticas, la radiación ultravioleta o la elecroestimulación, entre otras. Y para ello se emplean unos aparatos específicos en función de la terapia escogida.

De forma genérica esos procedimientos pueden calmar el dolor, al estimular los nervios y músculos y provocar un efecto analgésico. También ayuda a reducir la inflamación en el caso de presentarla, pues algunos producen vasodilatación y regeneran el tejido que presenta la lesión. Se usan también en la prevención de contracturas musculares o para calmarlas y ayudan a estimular la circulación.

La electroterapia es habitual también en los procesos de recuperación de esguinces, de lesiones musculares diversas o luxaciones.

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Algunas de las terapias

En el caso de la electroestimulación se trabaja la capacidad del músculo de contraerse y que se muestra debilitado por una lesión. De este modo se le va fortaleciendo y a la par que se alivian las molestias.

Los microondas son los aparatos más conocidos de este proceso. Se basan en la aplicación de calor en los tejidos profundos, de modo que crean una sensación de calor en la zona superficial de la piel, pero sin dañarla. Las intensidades se regulan en función de cómo sea la alteración.

Por su parte, el ultrasonido se emplea concretamente para bajar la inflamación de algunas estructuras del organismo. Se proyecta sobre las partes blandas que rodean al hueso y que presentan un grosor escaso, como es el caso de los tendones. Su acción es antiinflamatoria y calma la zona con el trastorno.

La aplicación de la electroterapia solo puede efectuarla un profesional cualificado y hay que saber que no está exenta de riesgos. Es necesario tener un cuidado especial con algunos de los métodos, ya que en ocasiones presentan contraindicaciones. Así, ciertas técnicas no están recomendadas en personas con prótesis o material de osteosíntesis metálica, las que lleven marcapasos y embarazadas.