Fisioterapia

¿Qué puede hacer la mecanoterapia por la salud y el cuidado de las personas mayores?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 29 de febrero de 2020

3 minutos

Esta disciplina de fisioterapia se aplica en tratamientos rehabilitadores y también de mantenimiento

Banco de rehabilitación utilizado en mecanoterapia
Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 29 de febrero de 2020

4 minutos

La mecanoterapia se define como el uso de distintos instrumentos o aparatos mecánicos con fines terapéuticos. Es una rama de la fisioterapia que persigue su mismo fin, que no es otro que el tratamiento y la recuperación de lesiones determinadas y la mejoría en enfermedades concretas que provocan dolor muscular o articular. La particularidad de esta disciplina es el método utilizado para conseguir estos fines, que se basa en ingeniosos elementos como bancos, escaleras, ruedas o mecanismos con poleas para aplicar sus técnicas específicas.

Como explica el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Andalucía (@Colfisio), los distintos aparatos que utiliza la mecanoterapia están destinados a provocar y dirigir movimientos corporales concretos, siempre regulando la fuerza, la trayectoria y la amplitud que implica un determinado ejercicio, para evitar así cualquier riesgo por un exceso de carga o rango de movimiento.

Elementos frecuentes en mecanoterapia

Utilizar ingenios mecánicos, más o menos complejos, con esta finalidad es algo que se realiza desde la antigüedad, pero fue el médico sueco Gustav Zander quien, a mediados del siglo XIX, ideó una serie de ejercicios terapéuticos y rehabilitadores que, con ayuda de distintos aparatos, pudieran resultar eficaces a la hora de mejorar la forma física y ganar en salud cuidando músculos y articulaciones.

Mecanoterapia para la rehabilitación

La aparatología que emplea actualmente esta disciplina ofrece soluciones específicas para múltiples patologías o lesiones. Con ella es posible mejorar la movilidad de los dedos que sufren los efectos de la artritis reumatoide o avanzar en la rehabilitación de un hombro dañado, por ejemplo.

Muchos de estos instrumentos puedes verlos en cualquier centro de fisioterapia. Algunos, como la clásica rueda que permite realizar giros de brazos, se encuentran en gimnasios al aire libre. Por eso, en este sentido, hay que recordar que si existe una lesión, su uso siempre debe ser recomendado por un médico o fisioterapeuta. Entre los aparatos más utilizados destacan:

  • Escaleras y rampas. Las hay de diversos tipos y grados de dificultad, combinando, en la mayoría de los casos, tramos planos, rectos e inclinados, con peldaños a distintas alturas. Cuentan con barandillas de apoyo y seguridad y su uso es muy frecuente en personas que, tras sufrir alguna lesión, necesitan ‘aprender’ a reiniciar la marcha y fortalecer la musculatura de las extremidades inferiores, para ganar movilidad y seguridad en cada paso.
  • Espalderas. Aunque también las veamos en los gimnasios, es frecuente su aplicación en fisioterapia, para contribuir a mejorar patologías relacionadas con los hombros y la espalda.
  • Banco sueco. Como su nombre indica, es simplemente una superficie plana y sólida en forma de banco, de aproximadamente 1 metro de longitud, ideal para la realización de múltiples ejercicios que requieran estar tumbados. Se utiliza combinado con otros elementos mecánicos, como pueden ser las poleas, y también suelen tener agarraderas para que se pueda trabajar con él en vertical, sujetándolo a unas espalderas.
  • Jaula de Rocher. Se trata de un mecanismo de cuatro enrejados que forman un cubo. Esas rejas van a permitir enganchar múltiples elementos útiles en rehabilitación y mantenimiento físico, por ejemplo, unas pesas o unas bandas elásticas, de las que tirar para realizar ejercicios específicos.
  • Mesa de mano o de Kanavel. Diseñada especialmente para hacer ejercicios de mano, muñeca y antebrazo, consiste en una simple mesa sobre la cual se coloca un mecanismo de pequeños pesos, cuya resistencia se puede aumentar o reducir en función de la fuerza y agilidad que el paciente presente en sus manos al intentar moverlos.

Esta es solo una pequeña muestra, porque hay muchos más aparatos en los que se basa la mecanoterapia. Miniescaleras verticales que hay que ‘subir’ con los dedos de la mano, mecanismos para pedalear, sencillos instrumentos de tracción para el trabajo de las cervicales o las tablas de Böhler son frecuentes también en cualquier sesión de este tipo concreto de fisioterapia.

La mecanoterapia utiliza instrumentos específicos para lograr sus objetivos

¿En qué te puede ayudar?

Un tratamiento de mecanoterapia resulta beneficioso en situaciones muy diversas y hay que insistir en que siempre será un especialista el que lo recomiende. La supervisión por parte del fisioterapeuta a la hora de realizar los distintos ejercicios es básica, ya que estos aparatos movilizan músculos y articulaciones y lo hacen ejerciendo una determinada fuerza o resistencia que siempre deberá ser controlada.

En las personas mayores puede ser eficaz a la hora de lograr la rehabilitación de lesiones producidas por caídas, como una fractura de cadera, muñeca u hombro. También puede ser realmente útil para recuperarse con mayor rapidez en un proceso postoperatorio, o cuando es necesario trabajar las funciones motoras tras haber permanecido un tiempo prolongado en cama a causa de alguna enfermedad.

La mecanoterapia puede ayudar a mantener la musculatura en buen estado, sin forzarla, en caso de debilidad o sarcopenia. Como tratamiento complementario en situaciones de presencia de dolor crónico articular también podría suponer una importante ayuda siempre que el médico así lo indique.

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