Medicina general

¿Qué aplicaciones tiene la termoterapia en medicina y en tratamientos estéticos?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Domingo 30 de junio de 2019

2 minutos

Elevar la temperatura corporal provoca en el organismo reacciones, en algunos casos, beneficiosas

Termoterapia usos en medicina y en tratamientos estéticos

Aunque como explica la Sociedad Española de Medicina Estética (@SEMEstetica),  la termoterapia es el uso de la temperatura, el frío o el calor, con fines terapéuticos, en realidad este término hace referencia a distintos tratamientos basados en la aplicación de calor (si se utilizase el frío, hablaríamos de crioterapia).

El calor en sí mismo genera una serie de reacciones con efectos muy concretos. Elevar la temperatura corporal favorece la vasodilatación, algo que implica una mejora en la circulación sanguínea. Además, como norma general, contribuye a la relajación muscular y puede actuar como analgésico natural en determinados casos. También está demostrado que la temperatura más elevada de lo normal estimula el metabolismo de las grasas, ayudando a su movilización y eliminación.

termoterapia celulitis

¿Qué tipo de tratamientos de termoterapia existen?

En determinadas lesiones musculares o articulares, la aplicación de calor en la zonas afectadas puede suponer un gran alivio, pero es importante matizar que no en todos los casos, por lo que siempre debe ser el médico o fisioterapeuta quien determine la idoneidad de este tipo de tratamientos, ya que, por ejemplo, pueden resultar contraproducentes en caso de presencia de inflamación o de patologías reumáticas específicas.

En Medicina Estética, la termoterapia es uno de los tratamientos más utilizados a la hora de reducir la celulitis y ayudar al organismo a eliminar toxinas. La técnica utilizada para lograr este objetivo requiere aparatología específica y médicos especialistas.

Una sesión de termoterapia consiste en envolver las zonas a tratar en una serie de bandas preparadas para transmitir el calor producido la radiación de rayos infrarrojos, que pueden llegar a las capas más profundas de la piel y al tejido adiposo. El aumento progresivo de la temperatura hará que venas y arterias se dilaten, que el organismo elimine toxinas a través del incremento del sudor y que la lipólisis (descomposición de las grasas) se acelere.

En ocasiones, la termoterapia también se puede llevar a cabo con la aplicación previa de envolturas de algas o arcillas. Para notar sus primeros resultados, es necesario un número mínimo de sesiones, variables según cada caso.

Es importante recordar que estas terapias pueden estar contraindicadas si existen determinadas patologías como: lesiones vasculares, cardiacas, edema o presencia de tumores, entre otras.

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