Medicina preventiva

Carbón activo para adelgazar: ¿amigo o enemigo de tu salud?

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Lunes 24 de junio de 2019

2 minutos

Este original ingrediente se ha convertido en el protagonista de las dietas detox y adelgazantes

Carbón activo para adelgazar: ¿amigo o enemigo?

Con la excusa de perder unos kilos, son muchas las personas que recurren a métodos y herramientas desconocidos hasta la fecha y cuyo impacto en el organismo resulta imposible de concretar al 100%. Un buen ejemplo de ello es el carbón activo, que protagoniza una de las tendencias healthy del momento.

Esta sustancia de origen vegetal tiene, al parecer, la capacidad de absorber químicos, proteínas, metales pesados, desechos y toxinas, entre otros elementos, convirtiéndose en un gran aliado de las ya célebres dietas detox. Todo ello consecuencia de los millones de microporos que forman su superficie y facilitan dicha adsorción. Después, todos los compuestos que asimila permanecen atrapados en el tubo digestivo, siendo eliminados posteriormente a través de las heces.

Es cierto que su uso en esta materia, como remedio natural y terapéutico, se remonta miles de años atrás y que muchos expertos han recomendado su uso, en cápsulas o en polvo, para obtener dichos efectos. Sin embargo, otro sector también especializado ha comenzado a alertar sobre sus posibles efectos secundarios. Entonces, ¿es el carbón activo un ingrediente beneficioso para el cuerpo humano?

Carbón activo

“Supuestas” ventajas del carbón activo

Tal y como exponen sus seguidores, gracias a sus propiedades absorbentes y purificantes, el consumo de carbón activo implica multitud de beneficios para la salud, entre los que destacan aliviar los problemas gastrointestinales, prevenir el envejecimiento prematuro, blanquear la dentadura, mitigar los gases y la hinchazón estomacal, tratar la intoxicación etílica o funcionar como antídoto natural, debido a su poder para absorber las toxinas.

Lamentablemente, la mayoría de estos efectos no han sido demostrados científicamente y no existe una evidencia suficiente para determinarlos, como asegura la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Aún así, y ajenos a las dietas detox o de adelgazamiento, muchas personas recurren al carbón activo para tratar los casos de diarrea ocasional, ya que los microporos de dicha sustancia atrapan el agua de las heces al llegar al colon; y la aerofagia, al absorber los gases y las bacterias que lo provocan. No obstante, esto no implica que su uso sea el adecuado.

¿Debes llevar cuidado con el carbón activo?

Como ocurre con otras sustancias similares, si su ingesta forma parte de un momento puntual y aislado, tu salud no debería correr riesgo alguno. En cambio, si el carbón activo pasa a ser un elemento indispensable de tu dieta o tratamiento habitual, sí que puedes sufrir las consecuencias. Por eso, se recomienda acudir antes al médico para evaluar los posibles efectos. ¿Qué peligros conlleva?

  • Según la Organización de Consumidores y Usuarios, utilizar el carbón activo como blanqueante dental puede acabar desgastando el esmalte de los dientes, aumentar la sensibilidad dental o incluso provocar una recesión de las encías.

  • Puede provocar piedras fecales y, como consecuencia, una obstrucción intestinal.

  • Si consumes medicamentos a diario, ten mucho cuidado con combinar ambas sustancias, ya que el carbón activo puede reducir la cantidad de fármaco que absorbe el organismo, así como su eficacia. Los expertos piden especial precaución si este tratamiento está indicado para el colesterol, la diabetes, la esquizofrenia, el hipertiroidismo o la depresión.

  • Un exceso de carbón activo puede provocar también una neumonitis, una inflamación pulmonar que puede estar causada por la aspiración de dicha sustancia en polvo.

0

No hay comentarios ¿Te animas?