Medicina preventiva

¿Cuáles son las causas principales de la hipercifosis dorsal o "chepa"?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Jueves 19 de septiembre de 2019

2 minutos

Malas posturas y patologías que afectan a la columna vertebral pueden provocar su anormal curvatura

Hipercifosis

Nuestra columna vertebral no es del todo recta. Presenta una serie de suaves curvas, en la zona superior (dorsal) y en la inferior (lumbar), para favorecer su movimiento y, con él, el de nuestro tronco. Cuando esas curvas son excesivamente pronunciadas, más de 45º-50º, se habla de cifosis. Como señalan los expertos, la anormal curvatura en la zona dorsal provoca un encorvamiento y redondeo de la espalda, que se hace visible en lo que popularmente llamamos chepa o joroba.

Aunque la cifosis puede presentarse en edades tempranas (enfermedad de Scheuermann), es una patología que afecta en mayor medida a la tercera edad y que puede tener causas diversas que, en muchos casos, pueden prevenirse o tratarse con distintas técnicas que frenen su avance, desde la fisioterapia, hasta los tratamientos quirúrgicos.

Hipercifosis dorsal: medidas preventivas y correctoras

La exagerada curva de la espalda, en el área dorsal superior, es una dolencia que puede llevar asociados problemas graves de salud: sensación dolorosa en el conjunto de la espalda, dificultades respiratorias en los casos más severos, cansancio y fatiga, impedimentos en el movimiento...

En ocasiones, la hipercifosis es una consecuencia de una mala postura continuada. En estos casos, es básico actuar ante los primeros síntomas, porque la reeducación postural, con tratamientos y ejercicios específicos de fisioterapia, pueden evitar su avance. Mantener el alineamiento natural de la columna vertebral es una medida esencial para no sufrir muchas de las patologías por las que puede verse afectada.

Hipercifosis

Hay que señalar que es frecuente que la cifosis empiece a desarrollarse porque la musculatura que sujeta la columna está debilitada. En este sentido, el ejercicio específico, que ayude a tonificarla y fortalecerla, puede hacer mucho a la hora de "fijar" cada una de nuestras vértebras, logrando así una columna y espalda sanas. Rutinas específicas de yoga o de Pilates pueden ser grandes aliadas.

Densidad de los huesos

También, la hipercifosis puede deberse al debilitamiento o la falta de densidad de los propios huesos. Como señala la Sociedad para el Estudio de las Enfermedades del Raquis (Sociedad Española de Columna Vertebral) (@sociedadcolumna), la osteoporosis puede acabar provocando fracturas en las vértebras dorsales. Aunque creas que esas fracturas resultan terriblemente dolorosas, no siempre es así. Algunas son minúsculas y no muestran síntomas, pero si se producen a partir de la vértebra dorsal D5, pueden hacer que la columna “caiga” hacia adelante, provocando el inicio de la cifosis dorsal.

Una dieta adecuada, rica en calcio, y el suficiente ejercicio que favorezca la remineralización ósea son esenciales para prevenir la osteoporosis y también la aparición de este encorvamiento en la columna.

Enfermedades degenerativas de tipo reumático, como la artritis; una lesión o traumatismo, la distrofia muscular o alguna patología infecciosa pueden ser también causa de hipercifosis dorsal. En cualquier caso, la consulta con el especialista ante los primeros síntomas es esencial para frenar su avance con un adecuado tratamiento, que puede llegar a incluir técnicas quirúrgicas.

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