Medicina preventiva

Desgaste del cartílago en personas mayores: ¿a qué se debe y por qué es tan frecuente?

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Viernes 3 de enero de 2020

3 minutos

Entre los que han cumplido 65 años, la artrosis es el desencadenante de esta patología articular

¿A qué se debe y por qué es tan frecuente el desgaste de cartílago en las rodillas de los mayores?

El cartílago es un tejido elástico que sirve de soporte para unas células que se llaman condrocitos. Esto puede que no te diga nada, pero igual lo entiendes mejor si te explicamos que la función de este elemento es asegurar nuestra movilidad. Por ejemplo, en el caso de la rodilla, aunque también está presente en otras partes del cuerpo, gracias a esta fibra nuestras articulaciones están protegidas, ya que no se produce un rozamiento y no hay golpes que puedan dañarnos cuando saltamos, corremos o caminamos

Sin embargo, existen varios factores que provocan el desgaste de ese cartílago, como puede ser una práctica excesiva de deporte, el sobrepeso, una enfermedad ósea o incluso la edad. Sí, has leído bien. Esta patología es muy frecuente en el caso de las personas mayores, tal y como recuerdan desde la clínica traumatológica Ripoll y De Prado. "Aproximadamente el 6% de los adultos tienen una afección degenerativa de la rodilla, porcentaje que aumenta al 10% en personas mayores de 65 años", detallan estos profesionales de la salud. 

¿A qué se debe y por qué es tan frecuente el desgaste de cartílago en las rodillas de los mayores?

Una consecuencia de la artrosis en pacientes mayores

En muchas ocasiones, esta patología reumática se encuentra detrás de la pérdida de fortaleza de los cartílagos. Y es que, con esta enfermedad, se va reduciendo el tejido que protege a los huesos y esto redunda en un dolor y la inflamación de la rodilla. Una articulación que soporta todo el peso del cuerpo y que es la responsable de nuestra movilidad. 

Algo que explican muy acertadamente desde la Fundación Española de Reumatología (@SEReumatologia). "Las articulaciones son los componentes del esqueleto que nos permiten el movimiento y, por tanto, nuestra autonomía funcional y están formadas por la unión de dos huesos a través de la cápsula articular. Los extremos óseos que se unen para formar la articulación están recubiertos por el cartílago articular que cuando se lesiona produce dolor, rigidez e incapacidad funcional". 

La artrosis no entiende de sexos, aunque es cierto que en el caso de las mujeres suele aparecer a una edad más temprana, hacia los 45 años. En cambio, los hombres suelen desarrollarla a partir de los 60.

Más vale prevenir que curar

Como concluyen estos expertos, cuando se produce la degeneración del cartílago articular, la reparación del mismo es un proceso complejo y muy difícil por la baja densidad celular de este tejido elástico. Además, es algo que esta fibra no puede hacer por sí misma, por lo que resulta adecuado iniciar una serie de tratamientos (en algunas ocasiones se recurre al quirófano) para reponer una banda idéntica a la que había antes de esta patología.

Eso sí, estos doctores recuerdan que a menor edad del paciente, mayor es el éxito de recuperación. Además, se debe tener en cuenta el tamaño de ese desgaste, su profundidad o el nivel de actividad del paciente. Así pues, en personas de edad avanzada, las prótesis son una alternativa muy válida, ya que permiten devolver parte de esa movilidad perdida.

¿A qué se debe y por qué es tan frecuente el desgaste de cartílago en las rodillas de los mayores?

Además de estas pautas médicas, no está de más cambiar algunos hábitos (y adoptar otros más saludables) para favorecer y prevenir la buena salud de nuestras rodillas. Especialmente cuando hablamos de personas mayores: 

  • Haz algo de ejercicio de forma regular. Es la mejor manera de alejar el desgaste del cartílago articular. Eso sí, no olvides tu estado de salud y capacidades, de ahí que sea bueno caminar, nadar o practicar algo de bicicleta suave. 
  • Para llevar a cabo esa práctica deportiva es esencial utilizar el calzado adecuado, pero también para la vida cotidiana. Y es que esto puede revertir en la salud de tu rodilla. 
  • Si acudes al fisioterapeuta, este puede trabajar la zona de la articulación para prevenir, en la medida de lo posible, la función de ese tejido elástico gracias a unos sencillos masajes. 
  • Lo más importante es que controles tu peso. Un dato curioso y muy clarificador al respecto: cada kilo de más se traduce en 4 kilos de presión que estás añadiendo a la articulación de tu rodilla.
  • Tanto para cuidar tu peso como para mantenerte activo es esencial que tu alimentación vaya de la mano. Sigue entonces una nutrición sana, donde no falten las proteínas que necesita ese cartílago articular, así como minerales y vitaminas. En este último caso, resulta esencial tener unos buenos niveles de vitamina D en tu organismo, ya que es la encargada de facilitar la absorción del calcio y el fósforo que precisan tus articulaciones.
  • Bajo la recomendación del médico, también se pueden tomar, con moderación y pautados, suplementos de colágeno hidrolizado o ácido hialurónico, entre otros, para nutrir el cartílago y mantenerlo en buenas condiciones
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