Preguntas

5 preguntas para comprobar si eres hipocondríaco

Manuel Martínez y Rocío Ortíz

Foto: Bigstockphoto

Jueves 20 de febrero de 2020

4 minutos

La hipocondríasis es un trastorno que afecta notablemente a la calidad de vida del paciente

5 preguntas para comprobar si eres hipocondríaco

Aunque parece un trastorno muy particular, la hipocondriasis no es una patología poco común. De hecho, "la prevalencia del trastorno hipocondríaco en servicios de Atención Primaria se encuentra entre el 3% y el 6%", tal y como apunta la Universidad de Oviedo (@uniovi_info) en un artículo publicado en la revista científica Psicothema.

En este sentido, la hipocondriasis ocurre cuando una persona presenta de forma prolongada una preocupación por su propia salud, especialmente vinculada a una enfermedad grave. Esta convicción provoca que se interpreten diferentes síntomas de forma errónea, según indica el doctor José Manuel Marín Carmona, de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (@seggeriatria). Un tipo de paciente muy sugestionable que, en general, comienza mostrando un “dolor” inespecífico y quejas cardiorrespiratorias e intestinales.

Teniendo en cuenta los datos proporcionados por estos expertos, son muchas las personas que padecen este trastorno y que desconocen su situación. Bajo esta premisa, a continuación repasamos algunas de las preguntas que pueden alertar sobre la existencia de este problema.

¿Sueles acudir al médico ante cualquier síntoma?

Las personas diagnosticadas que acuden a cualquier tipo de revisión, como un chequeo rutinario, siempre imaginan que los resultados serán negativos. Cuando abandonan la consulta, sienten una tranquilidad momentánea que al poco tiempo desaparece. Es simplemente un alivio débil y transitorio, como un efecto placebo, por lo que pronto vuelven interpretar sus sensaciones y dolores corporales. En ocasiones, incluso desconfían del diagnóstico del médico.

La Doctora en psicología Mayte Orozco del centro EMotivaT (@EMotivaT_Psi), y miembro del Colegio de Psicólogos de Madrid, afirma que los pacientes hipocondríacos “no toleran bien la incertidumbre respecto a la enfermedad, buscan asegurarse mediante la consulta a especialistas de la medicina. No obstante, por lo general, las quejas suelen ser múltiples, por lo que dichos pacientes se suelen sentir incomprendidos por el entorno (familia y más allegados)  y mal diagnosticados por el facultativo”.

Hipocondriasis

¿Necesitas la opinión de los que te rodean para sentirte tranquilo?

¿Crees que sigo igual de hinchado? ¿Tengo mala cara? Estas preguntas son continuas en este tipo de pacientes. El motivo es que tratan de buscar apoyo en personas externas y que estas les tranquilicen acerca de sus temores. Diferentes estudios afirman que este síntoma es completamente contraproducente, ya que la atención se focaliza en esa sensación corporal que provoca preocupación y desasosiego.

Cuando la otra persona responde con un “no te veo hinchado” o “yo te veo bien”, el hipocondríaco siente una tranquilidad momentánea. Sin embargo, al estar hablando y preguntando constantemente sobre esa posible patología, la preocupación por la misma puede aumentar.

¿A veces prefieres no salir de casa por miedo a contraer alguna enfermedad?

Quizás estamos ante uno de los síntomas más reconocibles puesto que, dominados por el miedo, los pacientes hipocondríacos tratan de evitar situaciones de la vida cotidiana donde creen que pueden contagiarse de alguna enfermedad. Por contra, esto puede agravar el trastorno al generar un estilo de vida más sedentario.

Algunas afirmaciones que parecen inocuas, como “prefiero no ir a trabajar porque mi compañero tiene la gripe”, hacen que el hipocondríaco crea que está a salvo por eludir esas situaciones. Sin embargo, esto puede ser un error ya que si se enfrentara a ellas, se daría cuenta de que realmente no pasa nada.

¿Tiendes a asociar cualquier señal de tu cuerpo con una enfermedad?

Conocido dentro del ámbito de la medicina como sesgo confirmatorio, se trata de un síntoma por el cual cualquier señal de enfermedad llama mucho la atención y los indicadores de que no se padece se ignoran. Según Orozco, los pacientes con hipocondriasis “muestran una elevada tendencia a centrarse en las sensaciones corporales infrecuentes o tenues, a obsesionarse con ellas y a valorarlas negativamente”.

También trae consigo una alteración emocional, es decir, quien tiene miedo capta y recuerda cualquier señal de peligro. Asimismo, el paciente hipocondríaco no solo se limita a percibir de forma selectiva las señales que confirman el “autodiagnóstico”, sino que este interpreta toda la información de manera ambigua para que encaje con sus creencias.

Hipocondriasis

Cuándo alguien habla de una enfermedad, ¿crees que tienes alguno de esos síntomas?

Otro de los indicadores para saber si se padece esta patología es la alteración que puede sufrir el paciente al ver o escuchar a otras personas enfermas. En este caso, aquellos que presenten un caso claro de hipocondriasis comenzarán a identificar esos síntomas como propios.

Un buen ejemplo de esto es el exceso de información que encontramos actualmente en Internet, la radio o la televisión. Es complicado no recibir constantemente alertas relacionadas con enfermedades que afectan al mundo. Un paciente hipocondríaco tiende a asociar síntomas de diferente índole con aquello que ha visto o escuchado.

¿Cómo se puede abordar la hipocondriasis?

Si has respondido afirmativamente a algunas de estas preguntas, estarás planteándote si puedes padecer este trastorno. En este sentido, la Doctora Orozco no considera que sea necesaria una respuesta afirmativa a todas estas preguntas para diagnosticar hipocondriasis. No obstante, sí destaca tres características básicas que, si el paciente presenta durante al menos seis meses, pueden alertar de este problema.

En primer lugar, una “elevada obsesión y temor intenso por padecer alguna enfermedad”. A continuación, que la persona afectada “presente síntomas físicos para los que las pruebas médicas no han encontrado explicación”. Y, además, que esta situación “genere malestar y que exista un deterioro físico clínicamente significativo”, concluye la experta.

En cuanto al tratamiento, Orozco aboga siempre por la intervención psicológica, aunque este tipo de pacientes no suelen acudir a la consulta sabiendo que sufren este trastorno, sino que van derivados por otras cuestiones, como la ansiedad, la depresión o las crisis familiares. Así, “lo que es totalmente imprescindible en todos los casos es el abordaje terapéutico por parte de un profesional de la psicología, ya que hay que explicar al paciente lo que le ocurre y por qué le ocurre, para romper el reforzamiento que obtiene cuando acude a los facultativos para empaparse de información tranquilizadora instantánea”.

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