Preguntas

Cómo viven los adultos que presentan espina bífida

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Lunes 16 de septiembre de 2019

3 minutos

Aparecen complicaciones muscoesqueléticas que se pueden llevar mejor con programas de rehabilitación

Cómo vive un adulto con espina bífida
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Lunes 16 de septiembre de 2019

3 minutos

La espina bífida es un defecto congénito que surge en el momento de la formación de la columna vertebral y la médula espinal. Estas sufren una alteración porque el tubo neuronal crece defectuoso durante el desarrollo del feto dentro de la madre. Este se gesta en la primera etapa del embarazo, de modo que termina de formarse en el día 28 después de la concepción. Cuando este tubo no se cierra o no se estructura bien, surgen defectos en los huesos de la columna y en la médula espinal.

Complicaciones musculoesqueléticas

La deformidad puede presentar distintos grados y ser desde moderada a grave, dependiendo del tamaño, su ubicación y las ulteriores complicaciones. En ocasiones, se requiere una intervención quirúrgica pero no siempre se resuelve el problema. Los niños que viven con espina bífida pueden llegar a la edad adulta preparándose para ello de modo que su condición no suponga un contratiempo para su independencia.

Los pacientes adultos con espina bífida presentan complicaciones musculoesqueléticas diversas entre las que destacan malformaciones del pie, escoliosis y cifosis (curvatura exagerada de la espalda), displasia de cadera (cuando la articulación de esta presenta una luxación parcial o completa), problemas de movilidad, infecciones, una mayor exposición a fracturas, osteopenia u osteoporosis, artralgias y mialgias (dolores musculares).

Cómo afecta una escoliosis o desviación lateral de la columna a los adultos

Programas de rehabilitación

Sin embargo, los expertos aseguran que es importante para la salud mental de estos enfermos no venirse abajo por sus limitaciones. Existen programas de rehabilitación e integración en la vida diaria de personas con espina bífida. La mayoría de estos pacientes tiene que usar sillas de ruedas dado que su movilidad se ve alterada, por lo que a la par se reduce su masa muscular y aumenta su Índice de Masa Corporal.

Es por ello, que se recomienda no dejar de moverse y realizar una actividad física adaptada a cada situación. Hay adultos con este trastorno que se siguen manteniendo activos y que salen a pasear en su silla de ruedas, que pueden hacer actividades como nadar u otros deportes e incluso levantar pesas.

Es importante asesorarse a través de expertos, por ejemplo con un fisioterapeuta, y si tenemos dudas podemos acudir a centros especializados que ofrezcan consejos de autocuidado que aumenten la calidad de vida. Asistir a terapias específicas ayuda a prevenir condiciones como la obesidad, que pueden provocar importantes complicaciones en estos pacientes, concluyen los especialistas.