Preguntas

Neuralgias faciales: ¿por qué duele en un punto determinado del rostro o de la cabeza?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Martes 3 de marzo de 2020

4 minutos

Una afección del nervio trigémino es la causa más frecuente de esos dolores difíciles de soportar

Dolor en la zona de la mandíbula a causa de neuralgias faciales

No es una migraña ni una cefalea más o menos intensa, como explica la Asociación Española de Migraña y Cefalea (@AEMICE_) esta neuralgia es un trastorno sensitivo que afecta a los nervios de la zona de la cara, la cabeza y el cuello. Se considera una neuropatía, es decir, una enfermedad del sistema nervioso central o periférico, que puede desencadenarse por compresión, irritación o infección de esos nervios responsables, entre otras cosas, de la sensibilidad del rostro y de los movimientos que realizan los músculos faciales.

Generalmente, el dolor se presenta de forma aguda y repentina, a veces de manera intermitente, aunque también puede persistir durante un periodo prolongado de tiempo, resultando altamente invalidante.

Neuralgias faciales

Las neuralgias carneofaciales de mayor prevalencia

Aunque pueden padecerlas personas de cualquier edad, son más frecuentes en los mayores y, dependiendo del nervio afectado, sus manifestaciones son variables. La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (@SEORLCCC) detalla que son los nervios: trigémino, glosofaríngeo y vago, así como sus distintas terminaciones, los responsables de las algias que aparecen en puntos concretos, desde la zona occipital y de los temporales, hasta la mandíbula o los pómulos.

Aunque no hay que olvidar que el dolor puede tener otros orígenes, por ejemplo las afecciones relacionadas con los oídos, la garganta y las patologías oftalmológicas. Cuando son los nervios los responsables del mismo, las principales neuralgias craneofaciales se clasifican en:

  • Neuralgia del trigémino. Es la más común y también de las más dolorosas, porque provoca una especie de ‘descarga eléctrica’, una terrible punzada, que requiere un tratamiento farmacológico inmediato que proporcione el necesario alivio. Suele presentarse en el tercio medio de la cara y puede ir acompañada de parálisis o debilidad en los músculos de la zona afectada.
  • Neuralgia del glosofaríngeo. La afectación de este nervio provoca síntomas parecidos al caso anterior, un dolor lacerante, de apenas dos minutos y de gran intensidad, pero en este caso, se concentra en la zona del oído o justo debajo de él, es decir en el extremo de la mandíbula. También se manifiesta con frecuencia en la zona posterior de la lengua. A veces aparece de forma repentina pero en otras ocasiones es un mínimo gesto, como hablar, toser, masticar o bostezar el que lo desencadena.
  • Neuralgia occipital. También llamada de Arnold, en este caso el dolor se localiza en el área de la nuca, en la parte posterior e inferior del cuero cabelludo. Además de la sensación dolorosa, suele afectar a la movilidad del cuello, por lo que es fácil pensar en un primer momento que se trata de una contractura cervical o de una tortícolis.

Distintas patologías que afectan a los nervios craneofaciales provocan dolorosas neuralgias

La neuralgia postherpética

Aunque las descritas son las principales, no son las únicas neuralgias que pueden manifestarse en el rostro. Causa frecuente de su aparición es haber padecido una infección por el virus que provoca el herpes de Zóster, el mismo que causa la varicela y que, superado el brote, puede permanecer latente en el organismo durante años.

En la mayoría de los casos, las manifestaciones cutáneas que provoca esta enfermedad remiten, con el debido tratamiento, a las pocas semanas sin mayores complicaciones, pero en ocasiones el virus acaba afectando a algún nervio, entre ellos los de la cara, y es entonces cuando se habla de neuralgia postherpética, una derivación de la infección que suele afectar principalmente a personas mayores de 60 años que contraen la patología vírica.

Causas, diagnóstico y tratamiento

Ante la presencia de dolor facial agudo que se repite en el tiempo, es básico acudir al médico que nos derive al especialista, generalmente otorrinolaringólogo, para averiguar su origen, algo que no siempre resulta sencillo.

En primer lugar, habrá que destacar que se trata de un dolor derivado de otras patologías ajenas a los nervios sensitivos del rostro. Puede que la neuralgia esté asociada a alguna afección nasal y de oídos, como puede ser una otitis o una sinusitis. También podría tratarse de una algia craneofacial, incluyendo cefaleas o de una dolencia de carácter ofatlmológico como un glaucoma agudo. Tampoco hay que olvidar que el dolor puede ser consecuencia de patologías concretas como la esclerosis múltiple, incluso la presencia de algún tipo de tumor cerebral.

Un completo examen físico y un análisis detallado del historial clínico, pruebas que incluyan técnicas de neuroimagen, tests sensoriales y estudio otorrinolaringológico son esenciales para determinar la causa de ese dolor, corto pero intenso, y establecer, en consecuencia, el necesario tratamiento.

Detectar los posibles fenómenos que desencadenan el dolor, como pueden ser movimientos concretos o situaciones de estrés, es importante y además, el especialista determinará los fármacos más eficaces a la hora de lograr frenarlo durante los brotes agudos. Tratamientos específicos en las Unidades de Dolor con que cuentan cada vez más hospitales y técnicas quirúrgicas, efectivas en determinados casos, también pueden ser necesarias para lograr que las personas que sufren neuralgias faciales ganen en calidad de vida.

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