Preguntas

Los ornitofobia o miedo a los pájaros puede persistir en adultos mayores

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Domingo 3 de noviembre de 2019

6 minutos

Suele surgir en la infancia, pero si no se supera persistirá en la edad adulta y resulta limitante

Los ornitofobia o miedo a los pájaros puede persistir en adultos mayores
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Domingo 3 de noviembre de 2019

6 minutos

La ornitofobia es un miedo irracional e intenso hacia los pájaros. Desde un punto de las fobias este se pude experimenta hacia cualquier tipo de animal, pero cuando se dirige solo hacia las aves, se considera como una fobia específica. Normalmente se adquiere en la infancia, y si no se trata se puede arrastrar hasta la edad adulta y también al ser mayores.

Miedo irracional

Las personas con ornitofobia experimentan un alto grado de ansiedad cuando ven un pájaro, sufriendo en ocasiones ataques de pánico. Se considera que una persona posee una fobia específica cuando siente un miedo excesivo e irracional hacia algo en concreto, este se prolonga durante más de seis meses y además interfiere en sus quehaceres impidiéndole llevar una vida normal ante la presencia de estos seres.

Miedos similares a este son los que se describen por ejemplo al conducir, a los espacios cerrados, a la altura o la oscuridad, a las inyecciones, la sangre o a ciertos animales que pueden ser las aves como en este caso y que se engloba dentro de las zoofobias.

Las personas que sufren este trastorno presentan unas manifestaciones fisiológicas concretas. Cuando se encuentran con los pájaros empiezan a sudar, experimentan una mayor tensión muscular y pueden sentir náuseas. Lo que ocurre es que de pronto se siente miedo a morir, a perder el control y surgen palpitaciones, temblores o  dificultad para respirar.

Es tal el rechazo que se experimenta hacia estos voladores que los afectados pueden condicionar su vida de tal modo que tratan de no realizar algunas actividades para evitarlos. Esto interfiere al final en sus relaciones y en su crecimiento personal, porque dejan de hacer cosas que a su vez impiden un desarrollo normal dentro de la sociedad. No hay que olvidar que estos animales están presentes no solo en los ambientes naturales, también en las grandes urbes podemos encontrar una variedad de los mismos.

En ocasiones solo se tiene fobia hacia cierto tipo o especie de pájaros, como los que habitan en las ciudades o a las águilas, que tienen una connotación de mayor peligrosidad al ser depredadoras. En ocasiones, simplemente se siente aversión, como les ocurre a muchas personas que viven en ciudades con respecto a las palomas. Pero en estos casos, no se hablaría de fobia, sino de rechazo. 

Ornitofobia

Las causas

El origen de este miedo a los pájaros puede estar en una experiencia traumática con estos animales acaecida durante la infancia. O incluso ver que alguien tiene este temor puede provocar un efecto rebote en quien lo observa, sobre todo, durante la niñez. El hecho de escuchar de forma reiterada información negativas sobre las aves, también desembocaría en el posible desarrollo de una fobia.

En el cine existe una clara representación de lo que es la ornitofobia. Alfred Hitchcock la describió a la perfección en su película Los pájaros (1963). Aunque el film está basado en una novela corta homónima escrita por Daphne du Maurier en 1952, lo cierto es que el cineasta tomó como referencia un suceso real que acaeció el 28 de agosto de 1961 en la bahía de Monterrey (costa de California), cuando “sobre las tres de la madrugada, una lluvia de pájaros se precipitó sobre los tejados de las casas despertando a la población”, según recoge el periódico local Santa Cruz Sentinel.

Tal y como refleja el largometraje a la perfección, a lo que se tiene temor en estos casos es a perder el control. A que estos animales hagan algún movimiento desconcertante de forma repentina y por ello interpretarlo como un ataque (aunque en la película este sí llega a producirse). Hay personas que temen sufrir algún daño y es por esto que ante la presencia de aves se sienten indefensas y experimentan ataques de ansiedad. A veces se acompaña de una sensación de asco porque no gusta su apariencia externa. Esto es algo muy típico por ejemplo en las personas que presentan fobia hacia los insectos.

Otras teorías apuntan a que padecer ciertas fobias podría tener un componente genético y evolutivo. El hombre ha sentido amenazada su supervivencia desde sus orígenes por determinas especies de animales, por sus posibles ataques o por el hecho de que transmitieran enfermedades. Esta podría ser una causa subyacente para propiciar en algunos casos la aparición de esta fobia específica.

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Tratamiento

Si la fobia no se ha corregido en los primeros años de vida es probable que perdure en la edad adulta. Para su abordaje hemos de acudir a un psicólogo, que pueda evaluarnos y determinar qué método es el más propicio para quitarnos este miedo.

Algunos expertos consideran que el mejor abordaje para las fobias es la terapia de exposición. Esta consiste en una exposición gradual y reiterada al objeto, situación o animal que desencadena el temor. Conocer los pensamientos, los sentimientos y las sensaciones que se tienen al exponerse a lo que genera el temor puede ayudar a controlar la ansiedad.

La otra alternativa es la terapia cognitiva conductual, que se basa en la exposición pero combinada con otras técnicas. Lo que se trabaja aquí es aprender distintas maneras de percibir y enfrentar aquello que causa miedo. Se centra en aumentar la confianza en uno mismo y en dominar los pensamientos y sentimientos, en lugar de que ellos te dominen a ti.

Sobre el autor:

Teresa Rey

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