Preguntas

¿Por qué no se deben compartir productos de higiene personal?

Teresa Rey

Martes 16 de abril de 2019

2 minutos

Estos artículos pueden acumular bacterias que en algunas ocasiones se contagian por esta vía

Por qué no se deben compartir productos de higiene personal (Bigstock)

Los productos de higiene personal no deben compartirse en la medida de lo posible porque, como su propio nombre indica, han de ser de uso individual. Muchos de ellos contienen gérmenes y este hecho no quiere decir que se vaya a producir siempre un contagio porque se tienen que dar otros factores, según los expertos, pero como medida de precaución es mejor que los utilice una única persona. De entre toda la amplia gama que existe, los cepillos de dientes son los que más riegos pueden entrañar, aunque también hay que tener cuidado con otros objetos como las cuchillas de afeitar o el maquillaje de ojos.

El cepillo de dientes

Este es uno de los productos que no es recomendable compartir porque es un cúmulo de bacterias. Según el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia diversos estudios han demostrado que estas además de crecer y reproducirse en las cerdas, pueden transmitir micoorganimos que generan enfermedades. Las bacterias como la Salmonella o el E. Coli pueden colonizar en ellos, por lo que además de ser utilizados de forma exclusiva por una persona, es importante que los limpiemos tras cada uso y cambiarlos cada tres o cuatro meses.

También pueden contagiarse enfermedades que el propio usuario tenga como la enfermedad periodontal, un trastorno que afecta a los tejidos que afectan a los dientes.

Esponjas y toallas

En cuanto a las esponjas el contagio en personas sanas no es muy elevado, pero si se tienen algunas enfermedades crónicas, se poseen problemas dermatológicos o en el caso de personas mayores, sí puede haber más predisposición. Por eso, en general se desaconseja compartirlas. En lo relativo a las toallas hay que tener especial precaución porque a través de ellas se puede contagiar la sarna, una enfermedad de la piel que se origina por la presencia de parásitos en la misma.

Cuchillas de afeitar

Las cuchillas de afeitar pueden contener restos de sangre y a través de esta se pueden transmitir enfermedades más graves como el VIH, la hepatitis B y C, y otras patologías relacionadas con la piel. Como medida de precaución podemos comprarlas de usar o tirar o simplemente evitar que nadie más de la unidad familiar las emplee.

Maquillaje o barras de labios

Compartir maquillaje de los ojos puede provocar inflamaciones en los ojos, orzuelos, enrojecimiento y picor o conjuntivitis víricas, ya que estos virus pueden perdurar durante bastante tiempo en estos productos. También hay que tener cuidado con los utensilios que usamos para maquillarnos como brochas, rizadores de pestañas, entre otros.

Las barras de labios o los cacaos puede ser objeto de contagio del herpes simple, que se caracteriza por la aparición de ampollas o vesículas, generalmente alrededor de la boca o la nariz, y otras zonas de cuerpo.

Desodorantes

Los desodorantes de roll-on o barra entran en contacto directo con las axilas de las personas que se los aplican por lo que las bacterias u hongos que anidan en estas podrían contagiarse. En estos casos son más seguros los de espray.

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