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Qué es la luz de Wood y cómo se usa en dermatología

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Domingo 15 de septiembre de 2019

1 minuto

Es un tipo haz que emplean los dermatólogos para detectar afecciones relacionadas con la dermis

Qué es la luz de Wood y cómo se usa en dermatología

La luz de Wood es una tipo de haz que puede penetrar hasta una de las capas de la piel: la dermis media, por lo que se emplea para detectar algunas afecciones dermatológicas. También se la conoce como luz negra y se genera por medio de una lámpara de mercurio de alta presión que posee un filtro opaco. Este es de cobalto y níquel, y a través de él solo es posible que pase una longitud de onda de entre 320 y 400 nanómetros alcanzando un pico máximo de 365 nm.

La fluorescencia

El ojo humano no puede ver esta longitud de onda, pero usando unas sustancias específicas se hace visible a través de un fenómeno denominado fluorescencia y que genera luces de diversos colores. Esta luz fue un invento del profesor de física estadounidense Robert Williams Wood, en el año 1903, aunque su primer uso en dermatología se produjo en 1925, en concreto para detectar una infección micótica (por hongos) en el cabello.

Se utiliza principalmente para apoyar el diagnóstico de alteraciones que a simple vista no son detectables. De este modo ayuda a precisar con detenimiento el estado de la piel y determinar la presencia o ausencia de algunas patologías.

Es una técnica indolora de modo que la persona que se expone a la luz de Wood no siente nada. Como singularidad destaca que se tiene que hacer en un cuarto oscuro para apreciar el contraste de luz que se dé en la piel una vez se aplica. Su emisión es muy débil así como la duración de la exposición a la misma, de modo que por ello se la considera un prueba segura y prácticamente inocua para el paciente.

¿Es lo mismo tener la piel seca que poco hidratada? (Bigtock)

Sus aplicaciones

Se emplea sobre todo para detectar infecciones, alteraciones pigmentarias o metabólicas. En los primeros casos, suele aplicarse en problemas de carácter bacteriano surgidos por quemaduras o acné, entre otros, y fúngicas.

En el caso de hipopigmentación, al haber poca o nada de melanina, la luz se mostrará entre un tono blanco y azul. Es útil por tanto, en el vitíligo o esclerosis tuberosa. En la hiperpigmentación (aquí si hay lesión se aprecia menos fluorescencia de lo normal), se utiliza para los melasmas. También se suele recurrir a ella si hay sospecha de porfirias, un conjunto heterogéneo de enfermedades metabólicas.

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