Preguntas

¿En qué consiste y cómo se manifiesta la alergia a las especias en mayores?

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Miércoles 4 de marzo de 2020

3 minutos

No es una alergia muy común, pero en ocasiones el organismo puede reaccionar ante estas sustancias

En qué consiste y cómo se manifiesta la alergia a las especias en mayores

Aunque puede resultar algo llamativo, ya que no es muy común, lo cierto es que se puede presentar alergias alimentarias a muchas clases de productos y dentro de estos se encuentran también las especias. Algunos expertos aseguran que un mayor uso de las mismas en las comidas así como en otros artículos que no son de consumo como los cosméticos o los dentales, pueden estar favoreciendo a que se produzcan mayores casos de reacciones a estas sustancias. Sin embargo, el porcentaje sigue siendo muy bajo.

Las plantas

Pero, ¿por qué es posible presentar reacciones alérgicas a las especias? La respuesta nos la ofrece claramente el Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (Aaaai, por sus siglas en inglés), y es principalmente porque estas provienen de plantas y estas tienen un gran potencial alérgeno. Aunque no se trata de una alergia alimentaria muy frecuente a veces sucede. En España, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap @SEICAP), establece que entre nuestra población se puede hablar de un 1,6% de afectados. En especial las alergias de este tipo más comunes son a la mostaza, la pimienta negra, la canela y la vainilla.

Desde el organismo americano asegura que en la mayoría de estos casos no se aprecia una reacción alérgica en sí, es decir, que no se producen reacciones alérgicas debidas a la formación de anticuerpos alérgicos a la especia en cuestión, y por ello lo más normal es estar ante casos de intolerancias. Esta diferenciación es importante, pues en el caso de padecer alergia las reacciones mediadas por los anticuerpos pueden llegar a ser mortales, pero si estas no son alérgicas pueden remitir con el tiempo sin más complicaciones y de forma espontánea.

La característica que tienen las especias presentadas en polvos secos es que al usarlas algunas de sus partículas pueden quedar pululando en el medio ambiente y ser inhaladas, de modo que en esta situación se comportarían como otros alérgenos que se encuentran en el aire.

Diferencias entre hierbas aromáticas y especias (bigstock)

Cómo detectarlas

Si presentamos una alergia a una especia en concreto cuando la ingiramos o inhalamos como en el caso anterior, podemos presentar unas manifestaciones específicas. Así es posible que aparezca algún tipo de erupción en la piel, ya que algunas de ellas tienen elementos irritantes. Este es el caso de la canela cuando entra en contacto con la epidermis.

Al ingerirlas podemos sentir picazón en la boca, algo que suele suceder por una reactividad cruzada con el polen, de modo que realmente no se posee alergia a la especie en sí realmente, sino al polen. Esto nos puede suceder si condimentamos alguna comida con estragón fresco, y tenemos esta reacción pero a consecuencia de la alergia a alguna clase de hierba.

Si alguna especia nos produce irritación entonces probablemente toseremos, pero no necesariamente tiene que deberse a una alergia sino a un efecto que nos produce la misma por ser por ejemplo muy fuerte o picante. Este es el caso de la pimienta negra, que en los pacientes con asma puede incluso disparar sus síntomas.

En los casos más graves se puede producir una anafilaxia, que es cuando acontece una reacción alérgica grave, aunque con las especias apenas se tiene constancia de manifestaciones de esta índole. Aun así se han dado algunos casos con orégano, tomillo, cilantro, alcaravea y comino.

A veces ocurre que al preparar ciertas especias o semillas se mezclan distintos ingredientes. Esto ha ocurrido ya en alguna ocasión con las de sésamo, a cuyas semillas se puede presentar alergia y es por ello que las personas que la tengan deben tener especial cuidado a la hora de comprar esos productos fijándose bien en los ingredientes que ha de especificarse en las etiquetas.

Las hierbas y especias son sustitutos de la sal (bigstock)

Pruebas

En cualquier caso, si detectamos que al ingerir cualquier clase de especia nos sentimos mal o presentamos alguna erupción cutánea debemos consultar con un alergólogo. Si este tiene sospechas de que se trata de una reacción alérgica y no una intolerancia, entonces realizará algún tipo de prueba cutánea mediante una sustancia química o la propia especia, para determinar si realmente hay un anticuerpo alérgico en este condimento que nos está generando tal manifestación.

En ocasiones, se puede optar por una prueba de provocación que consiste en ir ingiriendo poco a poco aquello que consideramos que nos ha provocado el síntoma para un control del experto, y así evaluar hasta qué punto es posible tolerar el producto y qué medidas se han de tomar al respecto.

Si finalmente el resultado es positivo y tenemos alergia a una especia en concreto tendremos que eliminarla de la dieta en un principio. Tampoco podremos tomar ningún otros producto alimentario que la tenga, por lo que a partir de que recibamos el diagnósticos deberemos ser muy cautelosos al comprar artículos precocinados o envasados y fijarnos bien sus etiquetas. Con el tiempo y tras los controles pertinentes se irá evaluando si es posible que volvamos a ingerir esa especia o no.

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