Preguntas

Principales anomalías en la forma de caminar y sus efectos en la salud de los mayores

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Domingo 27 de diciembre de 2020

1 minuto

Pese a no darle importancia, la forma en la que caminamos es vital para evitar lesiones o caídas

Principales anomalías en la forma de caminar y sus efectos en la salud de los mayores
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Domingo 27 de diciembre de 2020

1 minuto

Aunque no le damos la importancia que deberíamos, la forma en la que caminamos es vital para evitar lesiones o incluso caídas. Si bien existen una serie de anomalías que se pueden presentar a la hora de andar, cuando nos hacemos mayores se producen a su vez alteraciones en la marcha. En el documento Manejo del trastorno de marcha del adulto mayor, la doctora A. Lorena Cerda especifica que la marcha es un conjunto de movimientos rítmicos del tronco y las extremidades que determinan un desplazamiento hacia delante. Ahora bien, en los mayores esta se puede ver alterada por múltiples factores, además de por el deterioro del paso de los años, y también como consecuencia de otras patologías.

Los mayores tienden a disminuir su capacidad locomotora, de modo que experimentan un deterioro progresivo del estado de la funcionalidad física, psíquica y social. “A los 60 años, un 15% de los individuos presentan alteraciones en la marcha, el 35% a los 70 años y aumenta hasta cerca del 50% en los mayores de 85 años”, tal y como se recoge en el texto mencionado. Uno de los problemas asociados a la alteración de la capacidad de la marcha en los ancianos es que surjan caídas, de modo que es no es un tema baladí, ya que estos sucesos constituyen “uno de los síndromes geriátricos más importantes”.

Principales anomalías al caminar

¿Cuál es la forma de caminar correcta? Se considera que el patrón adecuado a la hora de andar es una postura erguida, y con la cabeza levantada para no cargar la columna vertebral y facilitar la respiración. Los brazos son cruciales también y deben moverse rítmicamente mientras andamos, ya que así favorecemos la pisada. Sin embargo, muchas personas no caminan de este modo y presentan unas anomalías de las que no son conscientes. Estas son las más frecuentes:  

  • Marcha festinante: se mantiene una postura rígida y encorvada, mientras que la cabeza y el cuello se extienden hacia delante. Este tipo de alteración puede apreciarse, por ejemplo, en pacientes con enfermedad de Parkinson.
  • Marcha en tijeras: aquí las piernas se muestran ligeramente flexionadas a la altura de las caderas y las rodillas, como al ponerse en cuclillas. Las rodillas y las piernas se golpean o cruzan en un movimiento parecido al de las tijeras. 
  • Marcha espástica: se camina de forma tensa arrastrando los pies, algo que se origina por la contracción muscular continuada de un lado.
  • Marcha en estepaje: en este caso se produce una caída del pie que cuelga con los dedos apuntando hacia abajo. Esto provoca que los pies raspen el piso al caminar, lo que obliga a que la persona levante la pierna por encima de lo normal cuando da los pasos.
  • Marcha de pato: como su nombre indica el paso es similar al de un pato. Puede surgir desde la infancia o en la adultez.
  • Marcha atáxica o de base amplia: los pies se encuentran muy separados, de modo que efectúan sacudidas irregulares o pataleos al tratar de andar.
  • Marcha apráxica (magnética): los pies parecen plantados, como si se mantuvieran pegados al suelo.
Un estudio confirma que caminar al menos media hora al día después de un infarto prolonga la vida

Trastornos en mayores

Aparte de tener estas alteraciones, con la edad se pueden presentar otros problemas. Uno de ellos puede ser la pérdida de simetría en el movimiento, así como el tiempo que se emplea en el desplazamiento de ambos lados. Una persona sana se mueve de forma simétrica, pero las enfermedades neurológicas o musculoesqueléticas unilaterales, como puede ser una cojera por un dolor en un tobillo, dan lugar a una asimetría regular.

Otro aspecto a tener en cuenta es si se tienen problemas para iniciar o mantener la marcha. Cuando esta comienza tiene que mantenerse de una forma continuada, y sin presentar apenas variación en su duración. Si se producen pausas o hay paradas, son consecuencia de una marcha cautelosa, que puede encerrar un cierto temor a caerse u otro tipo de trastornos más graves. También hay que vigilar la retropulsión, que es la inclinación hacia atrás al iniciar la marcha mientras el individuo camina.

En caso de que se produzca arrastre al caer el pie, puede haber algún tipo de debilidad en la zona del músculo de la tibia anterior, o deberse a la espasticidad de los músculos de la pantorrilla, y también a un descenso de la pelvis debido a la debilidad de algunos de los músculos del miembro que se apoya en el suelo.

 Consejos evitar caídas en baño (bigstock)

A veces ocurre que una persona mayor muestra cierto miedo a dar pasos grandes, lo que puede esconder de nuevo temor caerse o también una patología neurológica o musculoesquelética. A lo mejor solo hay alteración en una de las extremidades, algo que se podrá apreciar con facilidad, pues siempre se tiende a permanecer menos tiempo parado o quieto sobre la pierna en la que se tiene dolor.

Cuando una persona camina con el pie en arco en lugar de en línea recta al dar un paso hacia delante, es posible que posea alguna debilidad en los músculos de la pelvis o dificultades para doblar la rodilla de ese lado. En el caso de andar inclinados hacia adelante, puede haber detrás una cifosis, enfermedad de Parkinson u otros trastornos relacionados con la demencia.

Siempre que se detecten estas anomalías o similares y que se produzcan en el transcurso de la marcha, hay que acudir a un profesional de la salud para que evalúe la manera de proceder con un tratamiento correctivo o abordar la posible enfermedad subyacente que haya detrás.

1
Maglene Hace 16 días
Buenas, me encuentro discapacitada del brazo izquierdo con aparatos fijadores de mano y antebrazo desde hace 8 años por caída con osteoporosis severa en ambos brazos y cuerpo. Me es difícil realizar labores locomotoras normales por miedo a caerme. Aunque nací en otro pais, mis padres, mis abuelos, bisabuelos y hermano mayor son Espanoles. No sé que haver me encuentro en situación dificil, hago esfuerzo para mantener vida normal, miedo caerme y empeorarme.En éste dia vivo fuera de España.