Preguntas

¿Qué es un quiste de Bartolino y cómo se puede tratar?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Martes 13 de agosto de 2019

2 minutos

Una anomalía en las glándulas del mismo nombre, situadas en la vagina, es el origen de la patología

¿Qué es un quiste de Bartolino y cómo se puede tratar?

Un absceso o quiste de Bartolino es una dolencia que puede ir acompañada de síntomas diversos, pero que siempre va estar relacionada con algún tipo de obstrucción o infección en los conductos de las glándulas de Bartolino, responsables de la lubricación vaginal.

Como explica la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia (AEGO), estas glándulas se sitúan a ambos lados de la abertura de la vagina, en la conocida como fosa navicular, y se encargan de segregar el moco transparente que actúa como lubricante en las relaciones sexuales. Bajo esta premisa, ¿en qué consiste el quiste de Bartolino?

Qué síntomas presenta un quiste de Bartolino

La bartolinitis se produce cuando existe una anomalía que provoca obstrucción y/o inflamación en los conductos que poseen dichas glándulas, por los que expulsan las secreciones. Esa obstrucción es la que da lugar a la formación de un quiste de mayor o menor tamaño que, además, puede sufrir una infección o, por el contrario, no mostrar casi inflamación ni provocar molestias, pudiendo pasar desapercibido durante años.

En algunos casos, cuando existe infección bacteriana, estos quistes son realmente dolorosos y es frecuente que vayan unidos a una fuerte inflamación con acumulaciones de pus, lo que se conoce como absceso.

Quiste de bartolino

Notar un bulto anómalo en la zona vaginal externa y sentir molestias o dolor al caminar, al sentarse o al mantener relaciones sexuales son síntomas característicos que hacen sospechar que quizás un quiste de Bartolino esté en pleno proceso infeccioso e inflamatorio. Tener fiebre es también una de las señales inequívocas de esa infección.

Tras la consulta con el médico ginecólogo, muchas veces el tratamiento de estos quistes es bastante sencillo y suele consistir en extremar las medidas higiénicas, encontrando el alivio necesario mediante baños de asiento, o el consumo de algún fármaco específico, como los antibióticos.

Si la infección está muy extendida y el quiste tiene un tamaño considerable, que provoca fiebre alta y dolor, puede ser necesario un drenaje, que se realiza practicando una pequeña incisión que permita limpiar a fondo la zona y acabar con la dolencia. En los casos más graves o si las infecciones se repiten frecuentemente, también se puede recurrir a la extirpación de la glándula de Bartolino por métodos quirúrgicos.

Además de tratarla, la bartolinitis requiere una serie de pruebas para descartar cualquier tipo de enfermedad de transmisión sexual y para confirmar, mediante biopsia, que el quiste no incluye células cancerosas.

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