Ejercicios para dormir mejor cuando superas los 60 años
Uno de cada cinco adultos mayores sufre de insomnio
El insomnio puede ser un dolor de cabeza para muchos, que suele acrecentarse con los años. Y es que la calidad del sueño disminuye con la edad, de hecho, uno de cada cinco adultos mayores sufre de insomnio, según los investigadores.
Tal como señala la Asociación Española del Sueño (ASENARCO) existen multitud de circunstancias y patologías que pueden alterar el descanso nocturno o incluso provocar serios problemas de insomnio que pasarán factura a día siguiente. No siempre el hecho de no poder dormir responde a motivos concretos.

Yoga o ejercicios de respiración
En muchas ocasiones, cuesta conciliar el sueño sencillamente porque nos hemos acostado si haber tenido unos minutos de relajación previa, por eso es importante poner límite al estrés y la ansiedad. Los expertos recomiendan practicar ejercicios de respiración consciente, yoga o el pilates poder disfrutar de un sueño reparador.

Practica deporte y ejercicios de fuerza
El ejercicio físico ayuda no solo a mejorar la movilidad y flexibilidad, sino también a liberar tensiones y a favorecer un buen descanso. Una caminata, un paseo en bicicleta o una sesión de gimnasia aeróbica pueden hacer mucho a la hora de conseguir dormir toda la noche.
Además, un reciente estudio ha concluido que lo ejercicios de fuerza pueden ser el mejor tratamiento para combatir el insomnio a partir de los 60 años, según una investigación realizada por la Universidad Mahidol de Bangkok (Tailandia) y publicada en la revista Family Medicine and Community Health.

Ejercicios prácticos antes de dormir
El Consejo Superior de Deportes, incluye en su Guía de Actividad Física para el Envejecimiento Activo diferentes ejercicios pprácticos para antes de ir a dormir. Te proponemos este ejemplo para el que solo es necesario tener una pelota pequeña y dura y practicarlo antes de llegar el atardecer, antes de descansar en tu sillón o en tu cama:
- Ponte de pie, descalzo, y comprueba la adherencia de las plantas de los pies al suelo.
- Toma una pelota pequeña y dura (pelota de tenis o menor), apoya uno de los pies en la pelota y presiónala de forma progresiva contra el suelo, de manera que masajees la planta del pie formando círculos; primero la parte anterior, pasando por la parte central y terminando en el talón.
- Después de unos 10 círculos en cada una de las tres zonas, compara el nivel de adherencia de un pie respecto al otro.
- Observa si hay diferencia entre la posición de tus manos. ¿Cuál es la que está más baja o relajada? Repetimos la misma operación con el otro pie.
- Sentado en el suelo haz el mismo ejercicio de presionar la pelota contra el suelo, esta vez con el glúteo derecho, con círculos pequeños que te masajean. Fíjate en las zonas donde se crea más tensión. Después de llevar a cabo unos 10 círculos, compara el lado masajeado con el que no lo está y realiza un cambio de lado.
Con una práctica diaria como esta, es posible que consigas conciliar mejor ese ansiado sueño reparador.
