¿Cómo cuidar el jardín y las plantas de interior en agosto?

Las claves para que no mueran tus plantas durante las olas de calor

¿Cómo cuidar tu jardín y plantas de interior en agosto? Miia

El calor es una de las grandes amenazas contra la salud de los jardines y las plantas de interior de la vivienda, y el desconocimiento puede llevar a muchas personas a cometer serios errores a la hora de tratarlos en verano. 

El factor más importante es controlar el riego, que se acostumbra a hacer en exceso y en horarios poco recomendables. Por ello, es imprescindible adaptar los cuidados de las plantas a las condiciones climatológicas

¿Qué se puede plantar en agosto?

Cuando el calor empieza a suavizarse, alrededor de la segunda quincena del mes, es posible sembrar especies tanto de otoño como de invierno. Según explica el blog Plantea en Verde, estas son las plantas que se pueden sembrar en agosto: coliflor, escarola, brócoli, col, achicoria, apio, nabo, remolacha, judía, cebolla, perejil, zanahoria, acelga, maíz y cebollino.

Sin embargo, es importante recordar que hay que evitar en la medida de lo posible que estas plantas queden expuestas al calor, ya que puede dificultar su desarrollo. Los especialistas recomiendan que se plante donde reciban sombra de vegetación, ayudando a conservar la humedad. 

 

¿Cómo cuidar tu jardín en agosto?

¿Cómo regar de manera eficiente?

Hay que insistir en la importancia de no regar las plantas durante las horas de más sol. El agua se evapora rápidamente sin conseguir llegar a la raíz. 

Lo más recomendable es regar al amanecer o al anochecer, con sistemas por goteo o exudación.

Para las vacaciones, estos recursos son de lo más útiles para conseguir que las plantas mantengan la humedad. Para viajes cortos, se puede emplear un truco donde basta con clavar una botella con agua y agujeros pequeños boca abajo en la maceta (dependiendo de la planta, puede funcionar o no).  

Evitar plagas

Las plagas tienen más actividad durante el verano, creando un grave problema en plantas y jardines. Las medidas de prevención son lo más recomendado, además de las inspecciones periódicas de hojas y flores para reconocer la presencia de insectos.

La araña roja es una de las plagas más comunes durante el verano. Su reducido tamaño evita su identificación durante las primeras fases de la plaga. 

Hongos y quemaduras

Las plantas pueden sufrir por el calor, la sequedad o humedad, lo que a su vez atrae la aparición de hongos o quemaduras en las hojas si no se tiene cuidado. La recomendación es que, si las hojas de un cultivo empiezan a volverse marrones, suele ser señal de que se están quemando y deben ponerse en semisombra.

Si la planta se ve afectada por hongos, estos deben tratarse con cola de caballo o propóleo.