Este es el electrodoméstico que dispara la factura de la luz

Puede consumir mucha energía, aunque hay trucos para reducir su gasto

Este es el electrodoméstico que dispara la factura de la luz Miia

La mayoría de los electrodomésticos que están en casa permanecen siempre enchufados, algo que se puede notar en el importe de la factura de la luz. Si bien algunos apartados como el frigorífico o la secadora están entre los que más energía utilizan, el horno eléctrico también puede suponer un consumo considerable.

La diferencia está, principalmente, en la potencia que necesitan. Un horno convencional puede tener una potencia de entre 2.000 y 5.000 W, mientras que un frigorífico suele situarse entre 300 y 800 W. El motivo es que el frigorífico se limita a mantener estable la temperatura de su interior, mientras que el horno necesita alcanzar temperaturas muy altas y conservarlas mientras está funcionando.

En función del modelo y del uso que se haga de él, el consumo de un horno puede situarse entre 40 y 90 kWh al mes.

Un estudio realizado en Francia calculó que un horno eléctrico puede alcanzar los 224 kWh por año, aunque esta cifra depende de factores como la marca, el tamaño y el tiempo que está encendido. En comparación, un frigorífico eficiente puede consumir menos de 200 kWh al año.

 

Este es el aparato eléctrico que dispara la factura de la luz

También consume cuando está apagado

El gasto energético que produce el horno no desaparece completamente cuando dejamos de utilizarlo. Algunos modelos incorporan un reloj o una pantalla que permanece activa o en modo de espera, lo que mantiene cierto consumo eléctrico.

En ciertos casos, el horno puede llegar a consumir 67 W mientras no está en funcionamiento. Este consumo en espera puede representar entre el 5% y el 26% del gasto energético anual del aparato.

Para reducir el consumo y evitar que el horno tenga un impacto mayor en la factura, existen algunos sencillos hábitos que pueden ser útiles:

  • No abrir la puerta durante la cocción. Al hacerlo se pierde parte del calor acumulado y el horno necesita volver a elevar la temperatura.
  • Apagarlo unos minutos antes. El calor que permanece en el interior permite que los alimentos continúen cocinándose sin necesidad de mantener el aparato encendido.
  • Desenchufarlo cuando no se esté usando. Siempre que el modelo y la instalación lo permitan, desconectarlo de la corriente evita el consumo asociado al modo de espera.