El dinero en efectivo que el Banco de España recomienda llevar en la cartera
La cantidad permite afrontar compras esenciales en una situación de emergencia
Hay algo que muchas personas han dejado de llevar en la cartera porque cada vez pagan más con tarjeta o con el teléfono móvil: dinero en efectivo. Sin embargo, una emergencia puede cambiar las reglas de un momento para otro.
El Banco de España ha recomendado disponer de entre 70 y 100 euros en efectivo por persona como medida de prevención ante situaciones como un apagón u otra emergencia.
Los billetes y las monedas tienen una ventaja que no ofrecen las tarjetas o las aplicaciones móviles: no necesitan electricidad, conexión a internet ni un dispositivo electrónico para realizar un pago.
Por eso, el Banco de España plantea conservar una pequeña cantidad de dinero físico que permita afrontar las compras esenciales durante una situación de emergencia. No significa que haya que abandonar las tarjetas o volver a llevar grandes cantidades de dinero encima. La recomendación se plantea como una especie de pequeño fondo de emergencia.
La mayoría de los españoles lleva menos dinero

La recomendación contrasta con los hábitos actuales. Según los datos recogidos por El País, los españoles llevan de media alrededor de 45 euros en efectivo, una cantidad bastante inferior a los 70-100 euros por persona que recomienda el Banco de España para situaciones de emergencia.
El uso cotidiano del efectivo también ha ido cambiando. Aun así, continúa teniendo un peso importante en los comercios físicos y sigue siendo especialmente relevante en aquellos lugares donde el acceso a servicios bancarios es más complicado.
¿Y dónde guardarlo?
La idea no es almacenar grandes cantidades de dinero en casa, sino contar con una cantidad moderada para afrontar gastos básicos si durante unas horas o unos días no funcionan los sistemas electrónicos.
Puede resultar útil disponer de billetes de distintos importes para evitar depender de que un establecimiento pueda devolver grandes cantidades.
La recomendación adquiere especial importancia para quienes viven solos, tienen dificultades para desplazarse o dependen de servicios cercanos, ya que una interrupción de los pagos electrónicos puede complicar compras tan sencillas como adquirir alimentos o medicamentos.
El apagón dejó una lección clara: aunque cada vez dependamos más de la tecnología para pagar, el efectivo continúa siendo una alternativa cuando la tecnología falla.
