Cómo recurrir una multa de tráfico de la DGT paso a paso

El conductor tiene 20 días para alegar y puede aportar pruebas para intentar anular la sanción

Cómo recurrir una multa de tráfico de la DGT paso a paso Miia

Cuando uno recibe una multa de tráfico, no significa necesariamente que la esté aceptando. En caso el conductor considere que esa sanción no está justificada, puede presentar alegaciones siguiendo el procedimiento establecido por la Administración.

En el caso de las multas de la Dirección General de Tráfico (DGT), la persona que recibe la sanción cuenta con 20 días naturales desde la notificación para presentar algún reclamo. No es necesario contratar a un abogado para realizar este trámite.

Hay que tener en cuenta que presentar alegaciones supone perder la posibilidad de beneficiarse del descuento del 50% por pronto pago. Además, es imprescindible aportar pruebas diferentes de las recogidas por el agente que formuló la denuncia.

Las alegaciones se pueden presentar a través de la página web de la DGT, por correo postal dirigido a una Jefatura de Tráfico o al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas, o presencialmente en una Jefatura de Tráfico. Además, el escrito debe incluir el número del expediente sancionador, los datos del interesado, las alegaciones y la firma.

 

Multa

¿Qué ocurre después?

Una vez presentadas las alegaciones, la Administración las debe resolver. Si la respuesta es favorable, la sanción queda inmediatamente sin efecto.

En caso sean rechazadas, el conductor deberá pagar la multa sin descuento o presentar un recurso de reposición en el plazo de un mes desde la notificación de la resolución. Si este recurso también es desestimado, se puede acudir a la vía judicial mediante un recurso contencioso-administrativo, para el que sí será necesario contar con un abogado.

¿Y si la multa es de un ayuntamiento?

Cuando la sanción es de un determinado ayuntamiento o de una comunidad autónoma, el procedimiento puede ser diferente. Algunos municipios establecen 15 días naturales para presentar alegaciones, por lo que es importante consultar el plazo indicado en la propia notificación.

Por otro lado, también puede ser necesario presentar un recurso de reposición ante el mismo organismo que impuso la sanción o un recurso de alzada ante un órgano superior.

Los errores que pueden permitir recurrir a una multa

Entre los motivos más habituales para reclamar una multa están los defectos de forma. Se puede tratar de errores en el número de la matrícula, el modelo o color del vehículo, el lugar de la infracción, la fecha o la hora.

Por ello, antes de decidir si pagar o recurrir, conviene revisar todos los datos de la denuncia y comprobar que coinciden con las circunstancias de la supuesta infracción.

También hay que valorar si existen posibilidades reales de que las alegaciones prosperen, especialmente porque recurrir implica renunciar al descuento del 50%.

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