Arturo Pérez-Reverte reúne sus crónicas y fotografías bélicas en 'Enviado especial'
"Ahora nos están tapando la guerra", asegura el periodista español
El escritor y periodista Arturo Pérez-Reverte ha reunido sus crónicas y reportajes de guerra en el libro 'Enviado especial' (Alfaguara) y sus fotografías bélicas en la exposición 'Fotografías de guerra (1974-1985)', con las que constata cómo han cambiado las coberturas de estos conflictos ya que, como ha afirmado, "ahora nos están tapando la guerra".
"Nos han alejado de la realidad: la guerra es un horror terrible. La guerra huele mal, apesta a carne podrida, a plástico quemado, a sangre: En la guerra se grita, los heridos aúllan, las tripas salen (...) La guerra es eso y eso es lo que tiene, cuando la gente lo conoce y dicen 'cuidado con la guerra' (...) Ahora nos están tapando la guerra", ha afirmado el periodista en un encuentro con medios este miércoles en el Ateneo de Madrid.
Además, ha asegurado que, en la actualidad, existe en el periodismo una "censura voluntaria" para no herir sensibilidades, lo que aleja al espectador de la realidad. En ese sentido, ha reconocido que, durante sus coberturas de los conflictos en Sarajevo o Mozambique, entre otros, su intención era la de "cortar la digestión" al espectador.
"No he visto a niños con la cabeza aplastada ni con las tripas fuera. Ni un hombre mutilado, sangrando, no he visto a un herido aullando de dolor, eso no lo he visto. Me refiero a las últimas coberturas. En nuestro tiempo se veía continuamente, para eso estábamos allí", ha asegurado el escritor.
Al respecto, Pérez-Reverte ha considerado que los corresponsales de guerra desplazados a los conflictos internacionales entre los años setenta y ochenta fueron la "última garantía" de que lo que se "contaba era verdad".
"Ahora graban los soldados o las víctimas con móviles, con la cámara del casco o con drones. Nosotros, los reporteros de esa época --los que están aquí y los que están muertos-- éramos la última garantía de que lo que se contaba era la verdad. Ahora, hay tanta interposición tecnológica y de intereses de todo tipo que ya no es fiable, ya no hay ninguna guerra fiable", ha apuntado.
El escritor publica 'Enviado especial', una biografía de guerra que reúne en orden cronológico una selección de crónicas y reportajes escritos en los años setenta y ochenta. Además, Pérez-Reverte suma artículos publicados en las últimas décadas sobre conflictos pasados y presentes.
Además del recopilatorio de crónicas y para acompañar a la obra, PHotoESPAÑA presenta la exposición 'Fotografías de guerra (1974-1985)', que podrá visitarse del 7 al 31 de mayo en el Ateneo de Madrid, con una selección de fotografías tomadas por el propio autor en los conflictos bélicos en los que participó como enviado especial entre 1974 y 1985.
Tanto el libro como las fotografías que componen la muestra, ha explicado el escritor, son un "homenaje" a los compañeros que vivieron aquellas coberturas con Pérez-Reverte, que ha incidido durante numerosas ocasiones en que las guerras actuales son "políticamente incorrectas".
El tratamiento de la información bélica –desde la "censura social"– es la razón por la que el escritor dejó el periodismo, según ha explicado.
"La guerra molesta, incomoda. Yo quería cortar la digestión al que estaba y nos decían 'hoy no mandéis que hoy tenemos partido de fútbol', ¿os acordáis? (...) Y eso que se veía venir es por lo que me fui del oficio en su momento", ha añadido.

Por su parte, la directora Editorial de la División Literaria de Penguin Random House, Pilar Reyes, ha asegurado que 'Enviado especial' es "una pieza que le faltaba" a la lectura literaria de Pérez-Reverte y él mismo ha asegurado que para sus lectores "fieles" será "el origen" de todas sus novelas.
Aun así, ha criticado al público por "aceptar lo que le den" y ha afeado que la capacidad de atención ha pasado a ser "de 8 segundos". "Ahora el público ve Ormuz, Gaza, el partido... La atención es tan dispersa que no merece la pena gastarse el dinero en mandar a alguien a la guerra. Hoy tenemos un barco y una epidemia y mañana tendremos otra cosa", ha dicho.
Al echar la vista atrás, Pérez-Reverte se siente "orgulloso" del periodista que fue –"creo que era un buen reportero"– pero también ve sus "fantasmas". "He delinquido en todos los países e idiomas para poder transmitir. Ningún reportero tiene la conciencia tranquila y esos daños laterales son los fantasmas que uno tiene", ha zanjado.
