Graciano Palomo retrata la trayectoria de Mariano Barbacid en 'La batalla contra el cáncer'
También reflexiona sobre los obstáculos económicos y políticos a los que se enfrenta la ciencia
El periodista Graciano Palomo ha analizado el medio siglo de carrera del científico español Mariano Barbacid y los retos de la investigación oncológica en su nueva obra Mariano Barbacid. La batalla contra el cáncer (La Esfera de los Libros).
El volumen, de 432 páginas, aborda los principales hitos del investigador y los obstáculos económicos y políticos a los que se enfrenta la ciencia.
Palomo reconstruye la trayectoria del bioquímico madrileño desde sus inicios en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos --donde en 1982 logró aislar el primer oncogén humano, H-RAS-- hasta la creación del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en España, organismo en el que ha desarrollado un hallazgo contra el cáncer de páncreas en modelos de laboratorio.
A través de un "mano a mano" entre autor e investigador, la biografía examina la naturaleza de una patología que abarca unas 200 variaciones y provoca alrededor de 115.000 muertes al año en España, situándose como la primera causa de mortalidad en el país.

En este contexto, Barbacid enfatiza las distancias entre el trabajo de laboratorio y su traslación a la clínica, advirtiendo de que "los grandes hallazgos no siempre se traducen de inmediato en tratamientos".
El trabajo periodístico también profundiza en el impacto de la financiación, las trabas burocráticas y la presión institucional sobre la ciencia. "La ciencia avanza a base de preguntas, no de certezas", ha subrayado el científico.
Precisamente, su tesis defiende que, si bien el cáncer no desaparecerá por completo, la investigación continuará aportando herramientas para paliar el dolor, alargar la supervivencia y combatir las distintas variantes tumorales-.
Sobre Barbacid
Mariano Barbacid (Madrid, 1949) es una figura fundamental en la historia moderna de la biomedicina. En 1982 transformó la comprensión del cáncer al aislar el primer oncogén humano (H-ras), un hallazgo revolucionario que demostró que el origen de las tumoraciones reside en alteraciones genéticas concretas.
Tras desarrollar gran parte de su carrera en Estados Unidos dirigiendo equipos pioneros en oncología molecular, regresó a España para poner en marcha el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución que dirigió desde sus inicios en 1998 hasta 2011 y que situó en la élite científica internacional. En la actualidad, continúa en activo al frente del Grupo de Oncología Experimental del CNIO, donde sus investigaciones siguen abriendo vías decisivas en la lucha contra tumores de alta mortalidad como el adenocarcinoma de páncreas.
