Es el momento de unir ciencia y acción social para transformar el abordaje del alzhéimer
Cada 21 de septiembre, el Día Mundial del Alzheimer nos invita a reflexionar sobre la verdadera dimensión de la principal causa de demencia en todo el mundo. Este año, desde la Fundación Pasqual Maragall queremos compartir un mensaje de esperanza, puesto que la investigación científica nos está abriendo oportunidades que antes eran inimaginables. Sin embargo, para que esos avances cobren pleno sentido, debemos comprometernos a trabajar uniendo la ciencia y la acción social con el objetivo de transformar el abordaje del alzhéimer, para mejorar la vida cotidiana de las personas afectadas y de sus familias.
Casi dos décadas después de iniciar este camino en 2008, desde la Fundación Pasqual Maragall mantenemos la firme convicción de que la investigación es la única vía para transformar el abordaje del alzhéimer. Sin embargo, para convertir esta visión en un cambio real, es necesario un compromiso sostenido y coordinado de todas las administraciones públicas; una alianza que perdure en el tiempo y que trabaje mano a mano con la sociedad.
La investigación en alzhéimer está viviendo un momento de transformación. Los avances científicos nos permiten detectar la enfermedad de forma más sencilla, precoz y precisa, y empiezan a llegar los primeros tratamientos capaces de frenar su evolución. Aún queda camino por recorrer para que estos tratamientos lleguen a la práctica clínica, pero ese momento llegará y debemos estar preparados. Es imprescindible anticiparnos y preparar nuestro sistema sanitario para que, cuando dispongamos de estas herramientas, ningún paciente que las necesite tenga que esperar un día más para recibirlas.
El desafío, por supuesto, no es solo científico. En España, más de 900.000 personas viven con alzhéimer u otras demencias (1), una realidad que toca de cerca una de cada diez personas mayores de 65 años y a un tercio de las mayores de 85 (2). Ayudar a las familias exige recursos: acompañamiento psicológico, formación y una coordinación efectiva entre los servicios sanitarios y sociales. Con la llegada del diagnóstico precoz, podemos abordar la enfermedad de una forma distinta. Ahora, podemos formar y capacitar a las familias desde el primer momento para afrontar este nuevo camino con seguridad y conocimiento.
También es necesaria una transformación social hacia entornos verdaderamente inclusivos. La salud cerebral debe incorporarse de manera natural al diseño de las poblaciones en que habitamos y de sus servicios, para que un diagnóstico no conlleve el aislamiento de la persona. Si conseguimos que la ciudadanía comprenda mejor el alzhéimer, lograremos derribar el estigma que aún lo rodea y facilitar que quienes conviven con la enfermedad mantengan una vida plena, feliz y participativa el máximo tiempo posible, en su propia casa y rodeados de su comunidad.
Destinar esfuerzos a la prevención e investigación, adaptar nuestro sistema de salud y brindar un apoyo integral a las familias es el compromiso que nos mueve en este Día Mundial. Con esta visión, desde la Fundación Pasqual Maragall seguimos investigando, promoviendo la ciencia y acompañando a las personas afectadas con la convicción de que solo a través de la unión entre el conocimiento científico y la acción social lograremos hacer frente al reto que tenemos delante.
Referencias:
- Alzheimer Europe (2025). Prevalence of Dementia in Europe 2025. https://www.alzheimer-europe.org/sites/default/files/2026-01/alzheimer_europe_-_dementia_prevalence_report_2025_-_final_-_digital.pdf
- https://alz-journals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/trc2.70251
