Experiencia convertida en cultura: CEATE visibiliza a sus voluntarios mayores
El Museo Nacional de Ciencias Naturales y Museo Cerralbo aseguran que "son fundamentales"
La Confederación Española de Aulas de Tercera Edad (CEATE) ha presentado su nueva Campaña Estatal de Visibilización del Voluntariado Cultural Mayor, Compartimos Cultura, Construimos Comunidad, una iniciativa con la que ponen el foco en la importancia de conocer y realizar voluntariado cultural, tanto para la sociedad como para apoyar también un envejecimiento activo y saludable desde la formación y la cultura.
Esta campaña nace con el propósito de visibilizar al voluntariado cultural y lo que aporta en la difusión de la cultura y el fortalecimiento de lazos comunitarios, contribuyendo al enriquecimiento de la experiencia cultural de miles de visitantes en museos y espacios patrimoniales de toda España que forman parte de este programa de Voluntariado Cultural Mayor.
Para ello da voz a los protagonistas, voluntarios culturales mayores que participan en el programa, y comparte experiencias y valores que representan la esencia del voluntariado, como son la solidaridad, el compromiso, la participación y la capacidad de transformar el entorno a través de la colaboración.
"Este es un programa que no es fácil. No es fácil desarrollar un proyecto alternativo en una sociedad que tiene tres aspectos muy claros: es individualista e insolidaria, competitiva y consumista, y agresiva y excluyente. Y nosotros nos atrevemos a poner compartir y construir cultura y comunidad. Esto es un reto, y es el honor de CEATE", ha destacado Gonzalo Berzosa, presidente de CEATE, durante la presentación de la campaña.
Pero esto, ¿cómo se hace? Berzosa ha señalado los 4 ítems que apuntan los expertos para generar cambios en las entidades: "imaginación o creatividad, actitud resolutiva o proactividad, confianza en el equipo o colaboración, y flexibilidad o adaptación a los cambios".
El presidente de CEATE también ha explicado cuál es la fuerza, el sentido y los valores de este proyecto que han presentado. "La fuerza está en la solicitud de la OMS para que cambiemos la mirada sobre la vejez. No ver solo hacia las carencias, deficiencias y limitaciones de los mayores, sino también sus capacidades, posibilidades y recursos. El sentido está en la flexibilidad mental para aprender durante la vida. El cerebro tiene la capacidad para adaptar el pensamiento y la conducta a situaciones novedosas, cambiantes o inesperadas. El cerebro se desarrolla durante toda la vida por su uso y se deteriora por desuso, por pasividad, por inactividad. Y los valores son la solidaridad y la sociabilidad. Fomentar relaciones intergeneracionales. Ser protagonistas y no espectadores en la vida comunitaria". ha detallado.
Cambiar la mirada sobre la vejez es algo que se puede hacer "manteniendo relaciones sociales no solo familiares, participando como protagonistas en la vida comunitaria, y desempeñando roles socialmente valorados, como el voluntariado", ha explicado, a su vez. Mientras que podemos desarrollar la flexibilidad mental "teniendo variedad de intereses que fomenten la curiosidad, manteniendo la mente activa ejercitando la capacidad de decidir, cambiando rutinas cotidianas incorporando nuevos estímulos mentales porque el cerebro automatiza respuestas". Son dos aspectos que precisamente este proyecto promueve, tal y como ha resaltado Berzosa.

Durante la presentación de la campaña, los asistentes han podido descubrir el proceso creativo que ha dado forma a la misma, con la colaboración de Voluntarios Culturales Mayores en diferentes espacios de participación, así como el resultado final en materiales impresos y digitales, todo ello apoyado en fuentes estadísticas sectoriales y datos de entornos territoriales, y teniendo en cuenta la perspectiva de género y la accesibilidad. Y es que, conjuntamente a la campaña, también se ha lanzado una página web para acercar a la ciudadanía el impacto del programa, siendo posible consultar la campaña desde el principio, así como un vídeo y una serie de pódcast con diferentes temáticas, pero todas ellas relacionadas con el voluntariado cultural. Además de información complementaria para todos los interesados en esta iniciativa.
"Con esta campaña CEATE ha seguido poniendo una vez más a las personas mayores voluntarias en el centro y que son un valor seguro para los espacios culturales", ha destacado Estefanía de Régil, técnica del programa de visibilización. "Queremos que las personas sepan que esto existe y que cualquiera puede hacerlo. Queremos que llegue a la sociedad, a aquellas personas que puedan estar interesadas. Y que aquellos espacios que no lo conozcan lo descubran y entiendan la importancia de que exista el voluntariado cultural, tanto para el espacio como para las personas".
Y ha remarcado: "Podemos ser muchas personas voluntarias, pero si no tenemos donde enseñar es imposible que podamos desarrollarnos para ello".

Los voluntarios culturales mayores "son fundamentales" para los museos
Un ejemplo de espacio que cuenta con voluntarios culturales mayores es el Museo Cerralbo, cuya directora en funciones, Ester de Frutos Gonzalez, ha asegurado que "los voluntarios para nosotros son fundamentales", al tiempo que ha destacado la importancia de este programa para ellos. "Llevamos más de 25 años, y ellos son la cara de los museos".
"No quitan y aportan mucho. Son todo ventajas", ha afirmado. "Explican los museos como algo suyo, y eso no quita que sean muy profesionales", ha aclarado, resaltando además la importancia de que formen parte del mismo equipo del museo.
En el mismo sentido se ha pronunciado Rafael Zardoya San Sebastian, director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, quien ha explicado que "los voluntarios están realmente implicados en enseñar las salas. Los concebimos como una parte integral del museo. Son todos muy disciplinados. Explican muy bien las cosas y continuamente nos proponen mejoras. Estamos encantados y no podríamos prescindir de ellos".

Rafael Zardoya San Sebastian, director del Museo Nacional de Ciencias Naturales; Ester de Frutos Gonzalez, directora en funciones del Museo Cerralbo; Estefanía de Régil, técnica del programa de visibilización; Isabel Pardilla Dominguez, voluntaria cultural mayor en el Museo Geominero; y César Elvira Gonzalez, voluntario cultural mayor en la Biblioteca Nacional.
Para compartir la experiencia de los mismo Voluntarios Culturales Mayores, el acto también ha contado con la presencia de algunos de ellos, quienes han podido dar a conocer sus impresiones sobre esta iniciativa y la labor que realizan haciendo posible que el patrimonio cultural llegue a todas las personas gracias a su participación en los diferentes programas.
Isabel Pardilla Dominguez es voluntaria cultural mayor en el Museo Geominero. "He sido profesora durante muchos años en instituto y llevaba siempre a mis alumnos a conocer el museo. Y cuando me jubilé, se lo dije a la directora, que ya no vendría más. Y me dijo que me hiciese de CEATE y así podría atender todas las visitas culturales que tenían", ha contado, asegurando que está "encantadísima", es más, ha afirmado que "para mí el museo ha sido una salvación".
Por su parte, César Elvira Gonzalez es voluntario cultural mayor en la Biblioteca Nacional y lo que le llevó a convertirse en uno fue "la sensación de utilidad, de hacer algo distinto a lo que hacía. Venía de una dirección de proyectos en una multinacional, y quería dedicarme a hacer otra cosa que no sabía. Y para mí esto es un reto". Además, ha añadido, "estoy aprendiendo constantemente", sin olvidar "lo divertido y gratificante que es ese tiempo que dedicas a los demás". "Lo que necesitamos todos es ser partícipes", ha resaltado. Por todo ello, "lo recomiendo encarecidamente".
Por último, también se ha querido dar voz a las personas voluntarias que están fuera de Madrid, reproduciendo un vídeo en el que los Voluntarios Culturales Mayores de ‘El Toboso’ han mostrado su labor en el Museo Dulcinea y Rutas, resaltando que gracias a CEATE han podido encontrar a personas con las mismas inquietudes que ellos y realizar un envejecimiento activo.
