CEOMA reivindica la solidaridad intergeneracional como "un pacto social compartido"
Foto: Big Stock
Miércoles 29 de abril de 2026
ACTUALIZADO : Jueves 30 de abril de 2026 a las 10:50 H
3 minutos
La Confederación Española de Organizaciones de Mayores lo considera básico para una sociedad longeva
La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), ha defendido este miércoles que la solidaridad intergeneracional debe entenderse como un “pacto social basado en la responsabilidad compartida entre generaciones”, tal como ha señalado su presidente, José Luis Fernández Santillana con motivo del Día Europeo de la Solidaridad y Cooperación entre Generaciones.
En este sentido, defiende que "educar en valores de solidaridad, cuidado mutuo y responsabilidad compartida" resulta esencial para evitar fracturas sociales y garantizar la legitimidad de los sistemas de protección social. En palabras de Fernández Santillana “vivir más años no es un problema para la sociedad sino al contrario, ayuda a que la sociedad sea más estable y esté más unida”.

Colaboración vs guerra generacional
El trabajo intergeneracional permite la complementariedad de conocimientos y habilidades. Las personas más jóvenes suelen aportar mayor familiaridad con las tecnologías digitales, agilidad en la adaptación al cambio y nuevas formas de comunicación. Por su parte, las personas mayores aportan experiencia, conocimiento, visión estratégica y habilidades relacionales que se adquieren con el tiempo.
Sin embargo, para que esta convivencia sea fructífera, "es imprescindible combatir el edadismo en todas sus formas. Tanto los estereotipos que asocian la edad avanzada con obsolescencia o resistencia al cambio, como aquellos que infravaloran la aportación de las generaciones más jóvenes, erosionan la cooperación y generan conflictos innecesarios", defienden.

La solidaridad, base para las sociedades longevas
La sostenibilidad de las sociedades longevas se fundamenta, en última instancia, sobre la solidaridad intergeneracional. Este principio, que ha sido históricamente la base del Estado de bienestar, implica el reconocimiento de que todas las personas, en distintas etapas de su vida, son aportantes y beneficiarias del sistema social
"Desde CEOMA queremos hacer una reflexión ética sobre el valor del trabajo, del cuidado y de la convivencia intergeneracional. El verdadero reto no consiste únicamente en vivir más años, sino en construir sociedades donde sea posible vivir y trabajar mejor juntos, en todas las etapas de la vida", señalan.

