Lara Álvarez y Sonsoles Ónega, en contra del término 'embarazo geriátrico' a partir de los 35 años
Un término clínico que instan a revisar por las connotaciones que supone para las mujeres
La periodista y presentadora Lara Álvarez (@laruka) ha sacado a relucir el debate sobre la presión social de la maternidad a sus casi 40 años, haciendo especial hincapié en un término con tintes edadistas, la "maternidad" o "embarazo geriátrico", utiizado a nivel médico para referirse a las mujeres embarazadas de más de 35 años. Durante su conversación con Sonsoles Ónega este lunes en el programa 'Y ahora Sonsoles' de Antena 3, la comunicadora ha instado a que se revisen términos de este tipo, ya que son un ejemplo de cómo las mujeres que empiezan a entrar en la madurez se enfrentan a este tipo de etiquetas y escrutinio público, pese a que para muchos podrían considerarse "jóvenes".
En la charla con Sonsoles, la asturiana, ha confesado que "no descarta ser madre soltera", pero que tener hijos "es una decisión muy privada y personal" que no se debería tratar en un fotocol. Álvarez ha justificado que los tiempos vitales han cambiado y que la sociedad debe entender que "las mujeres queremos también alcanzar nuestras metas personales, profesionales. Cuando hay quizá una madurez emocional, también hay una madurez de edad". Aún así, ha insistido en que no le gusta nada esta denominación clínica de "embarazo geriátrico". "Ahora hablan de, ¿cómo lo llaman, la maternidad geriátrica o algo así? A mí no me gusta nada", ha señalado Álvarez, una posición a la que se ha unido Sonsoles Ónega. "A mí tampoco".
¿Por qué se llama embarazo geriátrico?
El término "embarazo geriátrico" proviene de la medicina antigua y, aunque hoy en día es menos utilizado, aún aparece en algunos contextos médicos. Médicamente, hace referencia a embarazos en mujeres a partir de los 35 años. Denominaciones que a muchas mujeres les parecerán sorprendentes, pese a ser consideradas jóvenes por la sociedad. De ahí que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos prefieren emplear otros términos como "embarazo de alto riesgo por edad".
Denominaciones, que tampoco son tranquilizadoras. La razón médica es que, a partir de los 35 años, los embarazos pueden conllevar mayores riesgos, como hipertensión gestacional, diabetes, preeclampsia o partos prematuros. Además, con la edad disminuye la reserva ovárica y aumenta la probabilidad de anomalías cromosómicas en el bebé, como el síndrome de Down, por eso a nivel médico se sigue considerando diferenciarlo, según Mayo Clinic. Aún así, muchos ginecólogos lo consideran términos "obsoletos", que deberían revisarse.

Cada vez más madres con más de 35 años
A pesar de la connotación negativa del término, lo cierto es que ser madre después de los 35, incluso los 40 es cada vez más común. Así lo reflejan los datos de nacimientos correspondientes a 2024, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirman la consolidación de la maternidad tardía como una realidad demográfica cada vez más extendida. El 10,4 % de los partos registrados en 2024 correspondió a mujeres de 40 o más años, una cifra que hace apenas diez años se situaba en el 7,2 %.
Uno de los datos más significativos es que los 34 años se han convertido en la edad más frecuente para ser madre en España, concentrando el 7,3 % de los nacimientos. Las razones son diversas: muchas mujeres priorizan su desarrollo profesional, estabilidad económica, como comentaba Lara Álvarez o buscan una relación sólida antes de formar una familia. Además, los avances en fertilidad han permitido que la maternidad en edades más avanzadas sea una opción viable y segura en la mayoría de los casos.

¿Cuál es la recomendación de los ginecólogos?
Entonces, ¿qué riesgos o beneficios conlleva ser madre con más de 35 años? "La recomendación que debemos hacer a la población es que idealmente, la búsqueda de gestación debe ser temprana en ellas e idealmente también en ellos", señala la doctora Elisa Gil, de la Sociedad Española de Fertilidad. Aún así, reconocen que "la realidad social es otra, y que es una evidencia que el retraso en formar una familia es un hecho que no va a mejorar, recomendaríamos al menos buenos hábitos dietéticos, y una correcta revisión de la salud, un cuidado físico y psicológico, que siempre es un plus a la hora de llevar a cabo un proyecto vital como la maternidad".
Frente a ello, un estudio que ve algo positivo en ser madre "añosa". Las mujeres que "tienen embarazos espontáneos tardíos tienen una esperanza de vida mayor", según José Miguel García Sagredo, secretario general de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME). "Así lo demuestran varios estudios y hay varias teorías de compensación biológica y de velocidad de envejecimiento que demuestran que la capacidad de tener hijos más tarde es un indicador de senescencia tardía o prolongada, es una constatación de un estado biológico", ha explicado durante la Semana Marañón organizada por la Fundación Ortega-Marañón.
