Rosita, la mujer de 95 años que pide televisión gratis en los hospitales, registra 63.000 firmas

Lo ha hecho virtualmente desde la habitación del hospital en el que lleva cinco meses ingresada

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Rosita Rochina, la mujer de 95 años que reclama que la televisión sea gratuita en todos los hospitales de España, ha registrado este lunes de manera virtual desde la habitación en la que lleva ingresada más de cinco meses, las más de 63.000 firmas que ha recogido hasta la fecha en la petición en Change.org, según informa la plataforma en un comunicado. “No puedo salir de aquí aún, pero quiero una respuesta y por eso he registrado mis firmas”.

La petición de Rosita llegó este verano tras la iniciada por Lola Martín, cuyo padre, de 86 años y “forofo del fútbol”, llevaba cerca de un mes en la cama de un hospital cuando se disputó el Mundial. Gracias a su movilización días previos al partido, su padre logró ver gratis la televisión durante la final.

Pero ambas coinciden en que ese anuncio no fue suficiente y que debería ser “para siempre y en todos los hospitales de España”, ya que en la actualidad la gratuidad depende de la comunidad autónoma, incluso del centro hospitalario del que se trate. Así, Lola registrará también este viernes las firmas logradas para que su petición sea tenida en cuenta. "Rosita lleva cinco meses ingresada. Mi padre lleva tres. Por ellos dos y por todos los pacientes que pasan largas temporadas sin poder salir de un ingreso, yo también voy a registrar mis firmas", señala Lola.

La petición de Rosita

“Cuando estás ingresada, mirar la tele o simplemente escucharla te distrae mucho y te hace compañía.  A mí por ejemplo me gustan los concursos como Pasapalabra, las noticias, las películas antiguas, las cosas del corazón... Pero para ver la tele hay que pagar. Y parece poco dinero, pero hay gente que no se lo puede permitir.”

Rosita siente que los días ingresada se hacen muy largos. “Son muchas horas y muy poca cosa que hacer”. Y aunque ella sí recibe visitas recuerda que no todos los pacientes tienen esa compañía: “Pienso mucho en la gente que está muy sola y pasa horas y horas sin ver a nadie”, cuenta. “He tenido compañeras de habitación que querían tener la tele puesta día y noche porque simplemente una voz de fondo les daba tranquilidad”. 

Por eso, en su campaña reclama que encender la televisión en los hospitales públicos deje de depender de los recursos económicos de cada paciente. “Estar ingresado ya es bastante duro. Que la tele te haga compañía no debería depender de si puedes pagarla o no”.

Durante varios días, la petición de Rosita está ocupando algunos espacios urbanos en diferentes ciudades de España en las que todavía no es gratis encender la tele dentro de todos los hospitales. “Si Rosita no puede salir a las calles, que sean las calles las que salgan a apoyar a Rosita”, se explica en este vídeo difundido en las redes sociales de Change.org. 

 

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La campaña de Rosita sale a las calles. Foto: Change.org

Los mayores apoyan la medida

Esta reivindicación ha encontrado el respaldo de organizaciones de personas mayores. José Luis Fernández Santillana, presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), ha valorado positivamente la iniciativa de Rosita y la necesidad de repensar los servicios no sanitarios. "Me parece bien que sea gratis porque a la gente, sobre todo la que lleva tiempo, le puede ayudar a pasar esas horas", afirma Fernández Santillana, quien reconoce que actualmente "si tú quieres ver la tele, pagas y además no es un tema barato, puede rondar los 5 euros al día, con bonos que lo combinan con internet". Aún así, explica que esto depende del hospital, ya que en otros sí es gratuito.

El presidente de CEOMA explica que para quienes llevan meses e incluso años entrando y saliendo de centros médicos, estos pagos continuados suponen "un palo" económico que no todas las familias pueden sostener. Curiosamente, en algunos centros, la propia pantalla de la televisión por la que se exige pago es la misma herramienta tecnológica a través de la cual el paciente debe pedir su comida diaria. No obstante, Fernández Santillana ha aprovechado la ocasión para denunciar que hay otros servicios que también se están recortando. "En el hospital donde está mi hermana, no ponen agua en las comidas y tienes que ir a por ella al grifo o comprar una botella", denuncia, señalando que esta situación es especialmente grave para pacientes con movilidad reducida o vulnerables.

Desde la perspectiva de la Federación de Asociaciones de Personas Mayores de Cataluña, garantizar la televisión sin coste en el ámbito sanitario es fundamental, ya que consideran que "es totalmente necesario que en todos los hospitales públicos exista un servicio de televisión gratuita para todas las personas ingresadas". La organización subraya que "la televisión no es un simple entretenimiento", sino "una herramienta que ayuda a combatir la soledad no deseada", fundamentalmente en ingresos prolongados o cuando las visitas a los pacientes son limitadas.

Para Fatec, esta iniciativa "desempeña un papel muy importante en el bienestar emocional", al lograr "distraer la mente, reducir la ansiedad y evitar que la persona esté centrada constantemente en su enfermedad". Además, defienden que "facilitar el acceso gratuito a la televisión es una medida sencilla, de bajo coste en comparación con el beneficio que puede aportar, y que contribuye a humanizar la atención sanitaria". Además defienden que "cuidar la salud también significa cuidar el bienestar emocional de las personas". De esta manera, consideran que "debería extenderse a las habitaciones de las residencias de personas mayores", ya que allí la pantalla representa una fuente vital de compañía e información para quienes pasan largas horas en soledad.