Guerra de versiones entre Robles y Marlaska sobre si el CNI alertó de la entrada masiva a Ceuta
La ministra de Defensa afirma que el CNI hizo su labor y avisó mientras que el de Interior lo niega
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha querido dejar claro en el Congreso que los servicios militares de información, incluyendo los agentes secretos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), hicieron su trabajo en los días previos a la entrada masiva de migrantes en Ceuta e informaron a las Fuerzas de Seguridad y a la Delegación del Gobierno. Minutos más tarde, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha desmentido a su compañera en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros reiterando que "no hubo ningún informe" que atisbara de esta entrada "sin precedentes" de migrantes.
Ante la Comisión de Defensa, Robles ha asegurado que los servicios de inteligencia sí hicieron bien su trabajo, incluyendo los 25 agentes del CNI destinados en la zona y cuya labor está protegida por el deber de secreto, "que es una garantía para su actuación", pero que muchas veces "opera como una losa al impedir que se pueda dar publicidad a las actuaciones que realizan".
Según ha explicado, esos agentes "prestan sus servicios y desarrollan su misión en Ceuta, monitorizando a diario la situación en la zona desde múltiples perspectivas: relaciones con los países fronterizos, la situación geopolítica en el flanco sur, la actuación de las mafias organizadas, la utilización por estas de las redes, el auge e incremento del terrorismo yihadista y obviamente el desarrollo de la migración irregular, atendiendo la situación de los países vecinos, del Sahel, así como aquellas actuaciones desestabilizadoras mediante amenazas híbridas realizadas por agentes internacionales".
Robles ha remarcado que, también esos días, los militares "realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible y que compartieron y analizaron con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno".
Más adelante ha detallado que, en los días previos a la entrada masiva del 30 de julio, "era público y notorio" que estaba habiendo llegadas a nado a Ceuta motivadas por la manipulación de la sentencia del Supremo que rechaza devoluciones en caliente si no se salta una frontera física.
Es más, ha recordado que el día 27 ya hubo una reunión a la que asistieron el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, en la que se habló de que en las redes sociales se estaba animando a entrar a nado. Incluso un periódico ya titulaba ese día "Ceuta en situación de emergencia por las entradas a nado", ha recordado.
Y el día 29, la víspera de la entrada masiva, los agentes del CNI trasladan a la Delegación del Gobierno que hay una convocatoria para entrar a nado en Ceuta el día siguiente con motivo de la fiesta del trono en el país magrebí.
Eso sí, Robles no ha querido desvelar si hubo o no informes físicos, pues recuerda que los servicios de inteligencia actúan de muchas maneras y en ocasiones no manejan documentos manuscritos, pero con este relato ha querido dejar claro que las autoridades y las Fuerzas de Seguridad tenían información.

Marlaska lo niega
Al mismo tiempo que Robles comparecía en el Congreso, Marlaska lo hacía en La Moncloa y negaba la versión de la titular de Defensa.
Preguntado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros por si mantiene su versión ante las palabras de Robles, Marlaska ha vuelto a señalar que no vio "ningún aviso que alertara de una entrada de estas dimensiones".
El titular del Interior ha insistido en que "no hay ningún informe de esas características" y ha defendido que, si hubiera existido una previsión de algo parecido a lo ocurrido en mayo de 2021, la información se habría elevado "a las más altas instancias" para adoptar las medidas "extraordinarias" que fueran necesarias.
"Si hubiera una previsión, mejor dicho, de algo parecido a lo del 2021, ¿alguien cree que no se hubiera elevado a las más altas instancias para tomar medidas extraordinarias?", ha planteado.
En este sentido, el ministro ha apelado al "sentido común" y a los "datos objetivos" para defender que no se produjo un fallo de los servicios de información, al tiempo que ha insistido en que no pretende entrar en "mayores cuestiones" sobre la información manejada en relación con la situación migratoria.


