Sanitarios alertan: el sistema de salud en Ceuta afronta un "colapso"
Reclaman refuerzos al Gobierno
El Colegio de Enfermería de Ceuta ha solicitado este miércoles la declaración del estado de alarma ante el "colapso sanitario sin precedentes" que atraviesa la ciudad autónoma tras la crisis migratoria, mientras que la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) ha defendido que garantizar una acogida digna a las personas migrantes es una de las medidas sanitarias más eficaces para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas.
La situación ha generado una presión extraordinaria sobre los servicios sanitarios de Ceuta. Según el Colegio de Enfermería, los profesionales están realizando unas 200 asistencias diarias, con picos de más de 1.600 intervenciones, y afrontan una carga asistencial de entre 14 y 16 pacientes por enfermera, además de turnos que llegan a prolongarse hasta cuatro horas por encima de la jornada prevista.
"Las enfermeras nos encontramos exhaustas tanto física como psicológicamente", ha denunciado Rosa Fuentes, presidenta del Colegio de Enfermería de Ceuta, quien reclama medios suficientes para afrontar la situación y considera que la gravedad de la crisis justifica declarar el estado de alarma en todo el territorio.
El Consejo General de Enfermería (CGE) ha respaldado a las profesionales ceutíes y ha reclamado al Gobierno –el Estado central tiene la competencia– una intervención urgente y refuerzos: "Pedimos que se establezca un mando único en Ceuta que lidere estas operaciones y que se destinen los medios y las previsiones que esta emergencia territorial requiere", ha señalado su presidente, Florentino Pérez Raya.
Preocupación por posibles brotes de enfermedades
A la presión asistencial se suma la preocupación por la aparición de enfermedades relacionadas con las condiciones de hacinamiento y la falta de higiene.
El Colegio de Enfermería señala que se han registrado aproximadamente 200 casos de gastroenteritis aguda, 20 casos de sarna, un brote de 30 casos entre militares, 21 casos de impétigo y cuatro de tuberculosis.
Las enfermeras advierten además de que el seguimiento de los casos resulta especialmente complejo en asentamientos como los de las playas de El Trampolín o las naves del Tarajal.
La falta de recursos también está afectando a los propios profesionales sanitarios. El Colegio alerta de que la fatiga extrema y el estrés prolongado pueden comprometer la seguridad de los pacientes y aumentar el riesgo de errores, especialmente en la administración de medicamentos o en los cambios de turno.
En este contexto, la Real Academia Nacional de Medicina Española (RANME) ha subrayado que las condiciones de acogida deben abordarse también como una cuestión de salud pública. "El saneamiento, el agua, la alimentación y el alojamiento no son solamente cuestiones sociales o migratorias: en este momento son intervenciones de salud pública", ha señalado la institución.
La Academia considera que proporcionar unas condiciones dignas de alojamiento, higiene y alimentación constituye una de las medidas más eficaces para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas. A estas actuaciones debe sumarse un triaje sanitario de las personas que presenten alguna enfermedad, especialmente en el caso de los migrantes subsaharianos, debido a la duración y las condiciones de sus procesos migratorios.
La RANME también considera necesario aplicar las medidas políticas que correspondan conforme a la legislación vigente para reducir cuanto antes los posibles focos de riesgo.
24 militares contagiados
Por otro lado, el Ministerio de Defensa ha cifrado en 24 los militares contagiados de sarna en la Comandancia General de Ceuta y ha desvinculado estos casos de la entrada masiva de inmigrantes registrada en la ciudad. Según ha informado el departamento, dos de los militares afectados ya habían contraído la infección antes de la llegada de los migrantes.
Defensa ha señalado además que la sarna es una infección común en zonas de elevada humedad, como Ceuta, y ha asegurado que ya se han adoptado medidas para atender a los afectados y proceder a la higienización de las instalaciones. Todos los militares contagiados están recibiendo el tratamiento recomendado por las autoridades sanitarias.
Asimismo, la Jefatura de Sanidad de la Comandancia General de Ceuta ha establecido un protocolo para prevenir nuevos casos, detectar de forma precoz a militares que presenten síntomas y unificar el procedimiento de actuación en las distintas unidades.
La RANME pide evaluar la presión sobre el sistema sanitario
La Real Academia Nacional de Medicina de España considera que la situación debe analizarse desde criterios de salud pública y teniendo en cuenta tres aspectos principales: el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas, el impacto de la demanda extraordinaria sobre la actividad sanitaria ordinaria y una valoración conjunta de todos los factores implicados.
Sobre la presión asistencial, advierte de que el incremento de la demanda puede traducirse en un aumento sostenido de la carga de trabajo y del esfuerzo físico y psicológico de los profesionales sanitarios. Por ello, considera que esta situación debe "tomarse en serio" y afrontarse con refuerzos de personal y, cuando sea necesario, con seguimiento por parte de especialistas.
La Academia sostiene además que el nivel de respuesta no debe determinarse únicamente por el número de pacientes atendidos o por la ocupación hospitalaria. Para valorar la gravedad de la situación, deben tenerse en cuenta conjuntamente la evolución de la demanda asistencial, las hospitalizaciones, la ocupación y reserva efectiva de camas, las necesidades de personal, los turnos extraordinarios, las posibles derivaciones, los riesgos específicos de salud pública y la capacidad de mantener la actividad sanitaria ordinaria.
También deben considerarse las circunstancias sociales y ambientales que puedan aumentar la demanda o dificultar la respuesta sanitaria, entre ellas el hacinamiento, la falta de alojamiento adecuado y las carencias de saneamiento.
Enfermería denuncia "miedo" y falta de medios

Mientras las instituciones sanitarias reclaman una respuesta urgente, el Colegio de Enfermería de Ceuta denuncia que la ciudad se encuentra sumida en una situación de miedo y reclama recuperar la normalidad.
"Los ceutíes quieren poder disfrutar de nuestra playa, salir sin miedo a la calle o ir a comprar sin colas de racionamiento o falta de productos de primera necesidad", ha señalado Fuentes, quien también ha alertado de la situación de las personas migrantes, que, según denuncia, permanecen hacinadas y sin servicios de higiene suficientes.
La presidenta del Colegio ha explicado además que incluso se ha puesto en marcha en uno de los colegios de la ciudad un programa de realojo para mujeres y niñas que se encuentran en la calle.
La RANME, por su parte, ha expresado su apoyo a la ciudad de Ceuta y a los profesionales sanitarios que trabajan en la gestión de la situación y ha anunciado que incorporará a su agenda de análisis y debates el estudio científico, médico y sanitario de la crisis.

