Desahucian a Maricarmen de la casa en la que ha vivido 70 años pese a la concentración para evitarlo

El fondo propietario de la vivienda se ha negado a conceder una prórroga

Desahucian a Maricarmen de la casa en la que ha vivido 70 años pese a la concentración para evitarlo Miia

Maricarmen, de 87 años, ha sido finalmente desahuciada este miércoles de la vivienda en la que llevaba 70 años, en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito madrileño de Retiro. La comisión judicial ha acudido esta mañana al inmueble para ejecutar el cuarto intento de lanzamiento, después de varios aplazamientos y de años de batalla judicial.

Maricarmen, que sufre una discapacidad del 50% y necesita una silla de ruedas para desplazarse, deja así la vivienda en la que entró a vivir en 1956, cuando tenía 17 años, junto a sus padres.

Pese a que cientos de personas se han concentrado a las puertas de su casa para mostrarle su apoyo y tratar de impedir el desalojo, organizando incluso una acampada y durmiendo al raso, finalmente los agentes antidisturbios les han desalojado y se ha llevado a cabo el desahucio.

 

 

La puerta exterior del portal ha sido abierta por la Policía Nacional con un ariete y los agentes han ido retirando a las personas que permanecían sentadas delante del acceso al edificio.

Sanitarios del Samur han sacado a Maricarmen del edificio en camilla entre gritos de "no estás sola" y "asesinos" de las personas concentradas en la calle. La mujer ha sido introducida posteriormente en una ambulancia, que la ha trasladado al Hospital Gregorio Marañón. "Su salud está muy delicada y después de esto igual se tiene que quedar ingresada", afirman desde el Sindicato de Inquilinas.

La defensa de Maricarmen ha negociado durante más de una hora con sus integrantes y con una procuradora en representación de la propiedad para tratar de frenar el lanzamiento.

La abogada de la mujer, Beatriz Duro, ha explicado que la propiedad se ha negado a suspender el lanzamiento por razones humanitarias y también ha rechazado conceder un plazo de entre 15 días y un mes para que pudiera abandonar la vivienda de forma "digna" y retirar sus pertenencias. Ha señalado además que permanece pendiente de resolución un escrito presentado ante el juzgado para solicitar la suspensión del desahucio.

 

 

Duro ha insistido en que Maricarmen "nunca ha dejado de pagar la renta" y que a la propiedad se le está ofreciendo acuerdos "de todo tipo desde hace meses y que nunca" han querido hablar con la representación legal.

Una donante anónima se había ofrecido a pagar parte del alquiler de Maricarmen para evitar el desahucio. Se trataría de una escritora que se ha puesto en contacto con el Sindicato de Inquilinas y que ha pedido que no transcienda su nombre. Sin embargo, el fondo propietario de la vivienda, Urbagestión, no ha aceptado la oferta.

 

Momentos de tensión y empujones

La comisión judicial ha llegado a las 9.30 horas. Durante las horas posteriores se han producido momentos de tensión y empujones, seguidos de una situación de "calma tensa" y enfrentamientos puntuales que han desembocado en alguna carga policial. Los agentes han comenzado después a retirar a las personas que permanecían sentadas pacíficamente en el portal.

Una vez despejado el acceso, los agentes han comenzado a golpear la puerta de entrada al edificio con el objetivo de abrirla y acceder al inmueble, donde permanecían activistas del Sindicato de Inquilinas que se quedaron con Maricarmen por la noche.

 

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En los últimos momentos antes del lanzamiento, Samur ha subido hasta la vivienda. En el interior permanecían junto a Maricarmen únicamente allegados y cuatro integrantes del Sindicato de Inquilinas.

Esta organización ha denunciado en redes sociales que la propiedad se había negado a aceptar una oferta de alquiler que habría permitido a Maricarmen continuar en la vivienda. "Quieren echar de su casa a una mujer de 87 años pese a existir una solución sobre la mesa", han criticado.

Acampada de apoyo con rostros conocidos

Unas 400 personas, según datos de la Delegación del Gobierno, acamparon la noche del martes en la calle Alcalde Sainz de Baranda de Madrid en apoyo a Maricarmen. Al grito de "No se marcha" o "Fuera fondos buitres de nuestros barrios", los manifestantes exigieron que Maricarmen no fuera expulsada de su vivienda.

A la concentración también acudieron los actores Juan Diego Botto, Carlos Bardem y Sergio Peris Mencheta, el diputado de Sumar Enrique Santiago, la comunicadora Inés Hernand o las cantantes RozalénAna Belén, que recitó un poema de Rafael Alberti y versionó su canción 'La Puerta de Alcalá' cantando "miralá, miralá, ella se quedará".

 

https://www.65ymas.com/sociedad/sucesos/incendio-residencia-mayores-en-ametlla-barcelona_86244_102.html

 

Maricarmen agradeció visiblemente emocionada el apoyo del Sindicato de Inquilinas y de los asistentes. "Luchar, no os quedéis en casa, luchar por vuestra vivienda, que tenemos derecho a vivir", exclamó, recordando que "la gente no quiere áticos, quiere pisos para poder vivir"

El Sindicato de Inquilinas, por su parte, cargó contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por "vender nuestros hogares al mejor postor a una turba de especuladores en lugar de buscar soluciones habituacionales". También criticó la inacción del Gobierno central, al que acusó de "lavarse las manos" con el caso de Maricarmen: "Están usando nuestro dolor como arma arrojadiza al Gobierno regional", denunció.

Un símbolo de la lucha por el acceso a la vivienda

El caso de Maricarmen se ha convertido en uno de los símbolos de la lucha por el acceso a la vivienda en Madrid.

 

 

El padre de Maricarmen firmó en 1956 un contrato de arrendamiento para esa vivienda. Tras su muerte, el contrato se subrogó en su esposa y, posteriormente, pasaría a Maricarmen, subrogándose en las mismas condiciones –una renta que se actualizaba cada año en base al IPC, más otros gastos como el IBI-– durante casi 20 años. El documento forma parte de los contratos conocidos como "de renta antigua".

La mujer, con una discapacidad del 50%, logró que los tribunales le dieran la razón en primera instancia pero finalmente el Tribunal Supremo falló a favor del inversor.

Este era su cuarto intento de desahucio desde que la propiedad del edificio pasó en 2018 a Urbagestión, empresa que, según denuncian los colectivos que apoyan a Maricarmen, trató de incrementar su alquiler un 275%.

El Sindicato de Inquilinas asegura haber trasladado distintas propuestas a las administraciones para resolver el conflicto. Sin embargo, sostiene que ninguna institución ofreció una alternativa que permitiera a Maricarmen permanecer en su casa.

Última actualización: 23 de de septiembre de 2026, 16:40