El muro del edadismo: el 60% de los mayores de 55 años se ha sentido discriminado en el trabajo
El VI Barómetro Consumidor Sénior de Fundación Mapfre destaca que también en lo financiero y salud
A pesar de sostener la economía familiar, ser cada vez más digitales y mostrar un enorme dinamismo, el 20% de los mayores de 55 años en España sufre discriminación por su edad. Son datos del VI Barómetro del Consumidor Sénior realizado por el Centro de Investigación Ageingnomics (@FM_Ageingnomics) de Fundación MAPFRE (@fmapfre), en colaboración con Google (@Google), que radiografía los hábitos de los más de 16 millones de españoles mayores de 55 años. En concreto, los sénior han sufrido discriminación en el entorno laboral (como afirman un 60%).
La situación es especialmente crítica para la franja de los 55 a los 64 años, donde la sensación de discriminación laboral se dispara hasta el 87%. Otros ámbitos donde sufren este trato desigual son el acceso a servicios financieros (38%), los trámites con la administración pública (32%) y la atención sanitaria (22%).

El falso mito de la desadaptación tecnológica
Una de las principales causas de este rechazo laboral es el estereotipo de que los profesionales sénior son incapaces de adaptarse a las nuevas herramientas, como la Inteligencia Artificial. Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics, se muestra contundente al desmontar esta idea. "En las empresas y en general existe un prejuicio, un estereotipo de que los mayores no se adaptan a las nuevas formas de trabajo y nuevos procedimientos basados en la economía digital. Las personas que hoy tienen entre 55 y 70 años son personas que han pasado desde la máquina de escribir... al ordenador de sobremesa, el smartphone, la tablet y ahora la inteligencia artificial, y han sobrevivido. Es decir, no son personas que tengan una lacra estructural que les impida adaptarse".
Ante este edadismo del mercado de trabajo, muchos sénior han decidido tomar las riendas. Como señala Iñaki Ortega, codirector del informe, existe casi un millón de autónomos mayores de 55 años. "El edadismo funciona en el mercado laboral. Sí. ¿Y cómo lo solventan? Poniéndose por su cuenta. Es decir, que eso también es para estar muy orgullosos de que, oiga, no quieren contratarme, me contrato yo mismo".

Paternalismo dañino
El origen de este edadismo no siempre nace de la mala fe, sino de construcciones culturales arraigadas. Iñaki Ortega explica que la sociedad aparta a los mayores creyendo que les hace un favor. "La sociedad es edadista precisamente porque se nutre de toda esa cultura que muchas veces es una cultura de protección a los mayores. Es decir, no es que sea edadista porque tenemos una sociedad mala, sino que es edadista con los mayores porque cree que así les protege. Cree que les protege prejubilándoles, cree que les protege dejándoles en casa... cree que les protege así porque se ha pensado así durante 2.000 años".
De hecho, este proteccionismo ha calado en la propia generación sénior, llevándolos en ocasiones a un edadismo interiorizado. Ortega ilustra esta dinámica en el ámbito corporativo: "Los senior también son edadistas. O sea, si tú sacas un expediente de regulación de empleo ahora en cualquier compañía española, los primeros que piden entrar en ese expediente de prejubilación son los propios sénior. ¿Por qué? Insisto, porque todavía persiste esa cultura de que es mejor pues retirarse".

La brecha de percepción de la edad
El informe refleja una enorme disonancia entre cómo se ven los mayores y cómo les ve el resto. Mientras la sociedad considera que alguien es una "persona mayor" a partir de los 67 años, los propios sénior retrasan esta etiqueta hasta los 74 años. Además, independientemente de su fecha de nacimiento, sienten que tienen, de media, cinco años menos de su edad cronológica.
Esta vitalidad choca con la representación que se hace de ellos. Un 61% reivindica que los medios de comunicación y la publicidad deberían mostrar sin tabúes que las personas de su edad también sienten y disfrutan del deseo sexual, alejándose de imágenes paternalistas.

Falso conflicto intergeneracional
Frente a los discursos que intentan instaurar un falso conflicto generacional por las pensiones, los autores del Barómetro concluyen que "los mayores son, en realidad, un pilar que sostiene al país. "Asistimos con preocupación a un incremento en los últimos años de un reciente enfrentamiento entre generaciones. Más allá de pensar que hay un enfrentamiento, lo que creemos es que es una bendición para un país tener una cohorte de mayores que ayudan al resto y que además suponen el 60% del gasto en España".
El barómetro confirma no solo que la población sénior española tiene más de un ingreso en su hogar (60%), sino que también el 57% ayuda económicamente a sus familiares o amigos. Además, acaba con otro de los grandes mitos de que "los mayores son una carga", ya que apenas usan la sanidad hasta que cumplen 70 años (el 81% de los sénior acuden al médico menos de una vez al mes).
