Consumo

Bono social térmico: qué es, requisitos y cuantías de la ayuda para calefacción y agua caliente

Marta Jurado

Foto: Big Stock

Jueves 16 de marzo de 2023

ACTUALIZADO : Jueves 16 de marzo de 2023 a las 10:12 H

6 minutos

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Marta Jurado

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Hoy nos centramos en explicar el detalle del bono social térmico, que ha sido noticia en la última semana debido a que varios cargos públicos la reciben por ser famila numerosa pese a sus elevadas rentas. Se trata de una ayuda directa para pagar la calefacción y el agua caliente que va desde los 35 a los 373 euros, dirigida presuntamente a los consumidores vulnerables y a la que pueden acceder automáticamente los que ya reciben el bono social eléctrico. 

Entre los posibles beneficiarios se encuentran los pensionistas con bajos ingresos, tanto de jubilación como incapacidad permanente englabados en la categoría de consumidor vulnerable. Actualmente, son 103.511 los beneficiarios del bono social que entran dentro de la categoría de jubilados, explican desde el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Qué es el bono social térmico

El Bono Social Térmico fue incluido en el Real Decreto-ley 15/2018, y posteriormente ampliado en el plan de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores, con objetivo de "complementar la ayuda percibida en concepto de bono social eléctrico por los consumidores vulnerables, para la energía destinada a calefacción, agua caliente sanitaria o cocina, independientemente de cual sea la fuente utilizada".

Tal como especifica la web del Ministerio de Transición Ecológica, el bono social térmico es un programa de ayudas para compensar los gastos térmicos ocasionados a los consumidores más vulnerables por el uso de la calefacción y el agua caliente o cocina. También se conoce como bono social de gas. Sin embargo, hay que especificar que no está vinculado al gas, ya que cubre los suministros de calefacción, agua caliente o cocina, ya sean de gas o eléctricos.

¿En qué consiste la ayuda?

Uno de los factores que determinará el valor final de la ayuda, además del tipo de consumidor, es la zona climática en la que se encuentra la residencia habitual del solicitante. Hay 6 zonas diferentes: alfa, A, B, C, D y E, siendo las primeras las más bajas. En función de este criterio las ayudas empezaron siendo de 25 a 123 euros al año en 2019, pero para 2023 el Gobierno anunció una ampliación desde los 35 a 373 euros al año, dependiendo de la zona climática en la que se resida. 

Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la ayuda por beneficiario se abonará en un pago único anual, en su cuenta corriente, en la que tienen domiciliada la factura eléctrica, y su cuantía depende del grado de vulnerabilidad y de la zona climática en la que se ubique su vivienda habitual. En caso de tratarse de un consumidor vulnerable severo o en riesgo de exclusión social, la ayuda se incrementa en un 60% con respecto a la que le corresponde por su zona climática.

bono termico

¿Quiénes pueden recibirla y cómo se solicita?

El único requisito para recibir esta ayuda es ser beneficiario del bono social eléctrico a 31 de diciembre del año anterior, sin necesidad de realizar ningún trámite o solicitud adicional, por lo que se otorgará automáticamente. También tendrán derecho a esta ayuda "aquellos que, con anterioridad a esa fecha, hayan presentado la inscripción completa y si finalmente se resolvió favorablemente", tal y como describe el ministerio en su página web. Aún así, para obtener este bono eléctrico han debido demostrar previamente que entran en la categoría de consumidores vulnerables, fijada por el Gobierno – que incluye a pensionistas que reciban la mínima prestación–, además de tener los suministros contratados en el mercado regulado.

Como tope, el 15 de enero de cada año, las distribuidoras y comercializadoras con las que se tenga contratado el suministro enviarán un listado de sus clientes beneficiados con el bono social eléctrico para determinar el monto de la ayuda y proceder a su pago. En base a esta información, se calcula la distribución territorial del presupuesto disponible en el ejercicio para estas ayudas y se trasladan los importes a las comunidades autónomas, que son las responsables últimas de la gestión y pago de estas ayudas.

¿Qué se considera consumidor vulnerable?

Para ser considerado consumidor vulnerable, y por tanto poder ser beneficiario del bono social eléctrico (y del térmico), la renta anual conjunta de la unidad de convivencia debe ser igual o inferior a 1,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) de 14 cuotas (8.106,28 euros). También serán considerados como tales los que ostenten el título de familia numerosa, bajo una serie de requisitos, que a partir de ahora medirán también la renta.

Otro supuesto que se ha ampliado recientemente es que el propio consumidor y, en el caso de formar parte de una unidad de convivencia, todos los miembros de la misma que tengan ingresos, sean pensionistas por jubilación o incapacidad permanente, percibiendo el importe mínimo vigente en cada momento para dichas pensiones, y no obtener otros ingresos cuyo valor agregado anual supere los 500 euros. También se puede incluir en este grupo cuando la persona o integrante de su unidad de convivencia sea beneficiario del ingreso mínimo vital.

Del mismo modo, se debe prestar atención a otras situaciones, como quienes fueron víctimas de violencia de género o unidades de convivencia en las que solo hay uno de los progenitores y al menos un menor, ya que los valores del IPREM que dan acceso a la bonificación variar En esta línea, la consideración de consumidor gravemente vulnerable también cumple criterios vinculados al IPREM.

Además, se definirá como consumidor en riesgo de exclusión social a aquel que cumple los requisitos para ser gravemente vulnerable y que es atendido por los servicios sociales de una Administración autonómica o local que le financia al menos el 50% del valor de su cuenta.

Sobre el autor:

Marta Jurado

Marta Jurado

Marta Jurado es periodista especializada en Sociedad, Economía, Cultura, Política y redactora en el diario digital 65Ymás desde sus inicios. Licenciada en Periodismo por la Universidad Carlos III y en Filología Inglesa por la UNED, ha trabajado en medios de tirada nacional como El Mundo Público y las revistas Cambio16 y Energía16. Tiene además experiencia en comunicación corporativa de empresas e instituciones como BBVA o INJUVE.

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