Usar un ventilador en lugar del aire acondicionado puede reducir el gasto eléctrico hasta un 95%
Una noche con aire acondicionado cuesta unos 2,85 euros, frente a los 0,16 euros de un ventilador
Con el final de los episodios de calor más intenso y la progresiva moderación de las temperaturas, muchos hogares pueden empezar a prescindir del aire acondicionado durante determinadas horas del día. Optar por un ventilador cuando las condiciones térmicas lo permiten puede reducir el coste eléctrico en más de un 90%.
Según un análisis realizado por Selectra, mantener el aire acondicionado encendido durante cuatro horas por la mañana supone un gasto aproximado de 1,52 euros. Para el mismo periodo, utilizar un ventilador de techo cuesta apenas 0,08 euros, mientras que un ventilador portátil supone unos 0,12 euros.
Esto significa que sustituir el aire acondicionado por un ventilador de techo durante esas cuatro horas permitiría reducir el gasto aproximadamente un 95%, mientras que con un ventilador portátil el ahorro rondaría el 92%.

Dormir fresco: de 2,85 euros a menos de 25 céntimos
El coste estimado de mantener encendido el aire acondicionado durante toda la noche asciende a 2,85 euros por noche, frente a los 0,16 euros de un ventilador de techo y los 0,23 euros de un ventilador portátil.
Utilizar un ventilador de techo en lugar del aire acondicionado puede suponer gastar alrededor de un 94% menos, mientras que con uno portátil la reducción se aproxima al 92%.
Si este comportamiento se mantuviera durante 30 noches, el impacto en la factura sería considerable: 85,50 euros con aire acondicionado, frente a 4,80 euros con un ventilador de techo o 6,90 euros con uno portátil. La diferencia podría superar así los 80 euros al mes.
Una oportunidad para contener una factura especialmente cara
El cambio de temperaturas llega, además, en un momento especialmente oportuno para intentar contener la factura eléctrica. Agosto registra hasta la fecha el precio medio de la electricidad más elevado del último año, con 0,168 €/kWh, frente a los 0,136 €/kWh de agosto del año pasado. Esto supone un incremento de aproximadamente el 23,5% interanual.
Reducir el uso del aire acondicionado cuando las temperaturas lo permitan y recurrir a alternativas de menor consumo, como los ventiladores, puede ayudar a limitar el impacto del encarecimiento de la electricidad en la factura de los hogares.
Es recomendable adaptar el sistema de refrigeración a las condiciones de cada momento: ventilar la vivienda durante las horas más frescas, evitar la entrada directa del sol durante el día y reservar el aire acondicionado para aquellos periodos en los que sea realmente necesario.

