¿Ventilador o aire acondicionado? Cuánto cuesta usar cada uno ocho horas al día
El consumo energético marca una diferencia de más de 50 euros al mes entre ambos
Las altas temperaturas que trae el verano hace que muchas familias busquen diferentes formas de mantener la casa fresca sin que la factura de luz se dispare. En dicho contexto, los ventiladores y aires acondicionados vuelven a convertirse como los principales aliados para combatir el calor, aunque su impacto en el consumo eléctrico es muy diferente.
El ventilador continúa siendo la opción más económica. Su función consiste en mover el aire para generar una sensación de que el ambiente está fresco, pero no reduce la temperatura de la vivienda. Debido a su funcionamiento tan sencillo, su consumo energético es muy bajo.
Un ventilador convencional consume aproximadamente 60 vatios. Si es utilizado durante ocho horas al día a lo largo de un mes, su consumo total ronda los 14,4 kWh. Tomando como referencia un precio de la electricidad de 0,15 euros por kWh, el gasto mensual es de alrededor de dos euros.
Por otro lado, los costes cambian de manera notable cuando se utiliza aire acondicionado. Aunque este ofrece una capacidad mayor para enfriar una vivienda, también requiere una cantidad de energía considerablemente superior. Un equipo doméstico estándar consume aproximadamente 1.500 vatios, que equivalen a 1,5 kilovatios por hora.

Si este se mantiene encendido durante ocho horas al día durante un mes, el consumo llega a los 360 kWh por mes. Con el mismo precio de la electricidad, el coste llega aproximadamente a los 54 euros mensuales. Esto significa que el aire acondicionado consume más de veinte veces lo que consume un ventilador.
Ante esta amplia diferencia, cada vez más hogares recurren a diversas soluciones que permitan reducir el impacto económico de contar con aire acondicionado. Entre ellas están las instalaciones de autoconsumo a través de paneles solares, que permiten aprovechar la producción de energía durante las horas de sol, coincidiendo con los momentos de mayor uso de estos equipos.
Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el autoconsumo reduce la energía adquirida de la red eléctrica y resulta especialmente eficiente cuando la generación y el consumo se producen al mismo tiempo. Además, distintos comparadores energéticos estiman que esta fórmula puede reducir la factura eléctrica entre un 50% y un 70%.
Más allá de la energía solar, también existen medidas sencillas para disminuir el gasto. Algunos expertos recomiendan mantener la temperatura entre 25 y 26 grados, ya que bajar un solo grado por debajo de ese rango puede aumentar el consumo entre un 7% y un 10%. Asimismo, mejorar el aislamiento de la vivienda a través de persianas, toldos o ventanas eficientes ayuda a limitar la entrada de calor y puede reducir de forma significativa la factura.

