Cuatro trucos para mantener la casa fresca sin que se dispare la factura de la luz
Ventilar bien o bajar las persianas puede marcar la diferencia
Las altas temperaturas obligan a muchas familias a recurrir al aire acondicionado o a los ventiladores durante buena parte del día. Sin embargo, mantener la vivienda a una temperatura agradable no tiene por qué traducirse en un fuerte incremento de la factura eléctrica.
Sin embargo, existen pequeños cambios en los hábitos diarios que pueden marcar la diferencia tanto en el confort como en el consumo energético. Estas medidas no solo ayudan a contener el gasto en electricidad, sino que también contribuyen a mantener un ambiente más confortable en el hogar, algo especialmente importante para las personas mayores, uno de los colectivos más vulnerables durante los episodios de calor intenso.
Algunos de los consejos más recomendados por los expertos son:
1. Aprovechar las horas más frescas para ventilar

Una de las recomendaciones pasa por abrir las ventanas únicamente durante las primeras horas de la mañana o por la noche, cuando la temperatura exterior es menor. Si además conseguimos crear corriente entre distintas estancias, la vivienda se refrescará más rápido.
2. Mantener el sol fuera de casa

Cerrar persianas, bajar toldos o correr las cortinas durante las horas de mayor radiación solar ayuda a impedir que el calor entre en la vivienda. De esta forma, el aire acondicionado necesitará 'trabajar' menos para mantener una temperatura confortable.
3. Aire acondicionado sí, pero sin excesos

Otro de los consejos es evitar fijar temperaturas demasiado bajas. Mantener el aparato alrededor de los 26 grados suele ser suficiente para garantizar el confort y reducir el gasto eléctrico, además de evitar cambios bruscos de temperatura al salir al exterior.
Además, los ventiladores pueden convertirse en una alternativa mucho más eficiente desde el punto de vista energético.
4. Cuidado con los electrodomésticos

El horno, la secadora o incluso el lavavajillas generan calor adicional dentro de la vivienda. Por ello, siempre que sea posible, conviene utilizarlos a primera o última hora del día, cuando la temperatura ambiente es más baja.
