El precio del seguro de hogar en España depende en gran medida del lugar de residencia y asegurar una vivienda estándar puede costar un 50% más según la capital en la que se contrate. Para un piso de aproximadamente 70 metros cuadrados, la prima media anual oscila entre los 229 euros en Huesca y los 356 euros en Melilla, lo que supone una diferencia de 126 euros al año entre ambas ciudades.
Las primas más elevadas se concentran en algunas grandes ciudades y territorios periféricos. Melilla (356,5 euros), Ceuta (317 euros), Bilbao (300,5 euros),San Sebastián (296,8 euros) y Barcelona (295,3 euros)figuran entre las capitales donde resulta más caro asegurar una vivienda. En el extremo opuesto aparecen ciudades del interior como Huesca, Soria o Zaragoza, donde el coste medio se sitúa por debajo de los 240 euros anuales.
Hasta un 24% de la nómina o pensión
Más allá del precio absoluto, el impacto real del seguro depende de los ingresos de cada territorio. Para medirlo, el estudio calcula el llamado índice de esfuerzo, que relaciona la prima anual con el salario mediano mensual.
Los resultados muestran una brecha territorial significativa. En ciudades como Melilla, Ceuta, Sevilla, Jaén o Cuenca, el seguro puede representar entre el 18% y casi el 24% de una nómina mensual, mientras que en ciudades como Vitoria, Pamplona, Madrid, Zaragoza o Huesca, el esfuerzo se sitúa cerca del 12% y el 13%.
Esta diferencia refleja el impacto de las desigualdades salariales entre territorios. Aunque algunas ciudades del norte presentan primas elevadas, el mayor nivel de ingresos reduce el peso del seguro en el presupuesto familiar.
Las diferencias de precio entre provincias no dependen únicamente del valor del inmueble. Las aseguradoras calculan las primas en función de distintos factores de riesgo que varían según el territorio.
Uno de los principales es el coste de las reparaciones, estrechamente ligado al nivel salarial de cada región. En zonas con salarios más altos, como el País Vasco, la mano de obra especializada -fontaneros, electricistas o albañiles- resulta más cara, lo que incrementa el coste medio de los siniestros y se refleja en las primas.
También influyen la densidad urbana y la antigüedad del parque de viviendas. En grandes ciudades como Barcelona o Sevilla, la alta concentración de edificios antiguos en barrios consolidados aumenta la probabilidad de incidencias como daños por agua o problemas en instalaciones, lo que eleva la siniestralidad y encarece los seguros.
La ubicación geográfica es otro factor determinante. Las zonas costeras suelen registrar mayores riesgos meteorológicos, mientras que algunas áreas del interior peninsular presentan históricamente menores índices de criminalidad y menor presión sobre el parque residencial, lo que permite ofrecer primas más competitivas.
El caso más extremo se da en Ceuta y Melilla, donde los precios del seguro son los más elevados del país. En estos territorios influyen factores adicionales como los mayores costes logísticos de los materiales de reparación, el plus salarial de residencia o una menor presencia de aseguradoras en el mercado, lo que reduce la competencia.
Sobre el autor:
Beatriz Torija
Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.