Dos de cada tres empresas familiares aún no han preparado el relevo generacional
Muchos fundadores se acercan a la jubilación sin haber definido quién tomará el relevo
Con motivo del Día Internacional de la Empresa Familiar, que se celebra el 5 de octubre, Family Business Solutions, consultora especializada en este tipo de negocios, advierte de que la falta de un plan de sucesión es una de las principales causas de los elevados índices de mortalidad de las empresas familiares.
En la próxima década, muchos de los fundadores de estas compañías, pertenecientes a la generación del baby boom, llegarán a la edad de jubilación. Sin embargo, dos de cada tres empresas familiares españolas todavía no han planificado su relevo generacional ni cuentan con un protocolo familiar, pactos sucesorios u otro acuerdo privado similar.
Según la consultora, esta falta de previsión incrementa el riesgo de que estos negocios desaparezcan a corto plazo. “La mayoría de empresas familiares retrasan la planificación del relevo porque no saben cómo hacerlo, porque les da pereza, porque entran en juego las emociones familiares o porque es un asunto complejo y delicado y abordarlo significa abrir la caja de Pandora de los conflictos familiares”, explica Ricard Agustín, fundador de Family Business Solutions.
Un proceso que requiere planificación
La sucesión no consiste únicamente en decidir quién asumirá el liderazgo de la empresa. De acuerdo con Family Business Solutions, solo una de cada tres empresas familiares consigue ceder el testigo a la siguiente generación de forma adecuada.
Las compañías que lo logran tienen en común que preparan el relevo con antelación, establecen estructuras de gobierno claras, delimitan los roles de cada familiar y cuentan con una estrategia patrimonial y societaria definida.
“El primer relevo generacional es, sin duda, uno de los momentos más críticos en la vida de una empresa familiar, pero, si se hace bien, también puede ser una oportunidad extraordinaria para profesionalizarse y salir reforzados, algo que difícilmente se produciría sin este catalizador del cambio”, señala Agustín.
Una de las herramientas que recomienda la consultora para afrontar este proceso es elaborar un protocolo familiar. Este documento permite establecer cómo se producirá el traspaso del liderazgo y cuáles serán las normas que regularán en el futuro la relación entre familia, empresa y propiedad.

Además, puede servir para prevenir y canalizar problemas que pueden surgir cuando estos tres ámbitos se gestionan conjuntamente, como los celos y rivalidades entre hermanos y primos, los problemas de comunicación, las diferencias sobre el futuro del negocio o los conflictos relacionados con la incorporación de familiares políticos. También puede ayudar a gestionar las posibles divergencias entre los intereses de los accionistas.
“Muchos padres confían en que sus hijos continuarán con el legado familiar, pero la tasa de supervivencia en las empresas que superan el relevo generacional es baja, y todavía lo es más si cabe en aquellas que no lo preparan adecuadamente. Sin una planificación clara, lo que ha tardado décadas en construirse puede desaparecer en cuestión de meses”, concluye el fundador de Family Business Solutions.
En España existen más de un millón de empresas familiares, que representan cerca del 90 % de las empresas del país. Por ello, garantizar que estos negocios puedan completar el relevo generacional constituye un desafío para la economía española, ya que de una sucesión adecuada depende la continuidad de miles de empresas que mantienen el empleo y la actividad económica en todo el territorio.
