La tragedia ferroviaria de Adamuz, Córdoba, con 43 muertos hasta el momento y 120 heridos tras el descarrilamiento de un tren Iryo y el impacto de un Alvia que circulaba en sentido contrario, abre ahora un complejo y -posiblemente- largo proceso para dictaminar las causas del accidente y determinar las indemnizaciones.
De momento, los afectados y las familias de las víctimas mortales tienen derecho a la indemnización establecida por el Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV). Más allá de esta póliza, las indemnizaciones podrían ser mayores derivadas del seguro de responsabilidad civil de las compañías. Pero en este caso hay que establecer las causas del accidente y determinar el responsable o culpable.
El precedente más cercano de una catástrofe de esta magnitud es el accidente de 2013 en Santiago de Compostela, cuando un Alvia que viajaba de Madrid a Ferrol descarriló en la curva A Grandeira de Angrois. Fallecieron 80 personas. Las víctimas y sus familias han cobrado más de 25 millones de euros en indemnizaciones, pero después de más de 10 años de pleitos.
Seguro obligatorio de viajeros
Todos los viajeros de los trenes Iryo y Alvia accidentados están cubiertos por esta póliza solo por tener billete. El seguro obligatorio de viajeros tiene por finalidad indemnizar a las personas que sufran daños corporales durante su viaje en un medio de transporte público colectivo. Es obligatorio para las compañías y forma parte del precio de viaje. "El seguro acompaña a todos los viajeros en el transporte en España porque al comprar el billete ya estás comprando un seguro", ha señalado la presidenta de Unespa, patronal del sector, Mirenchu del Valle.
El conocido como SOV cubre “lesiones corporales que sufran los viajeros a consecuencia directa del choque, vuelco, alcance, salida de la vía o calzada, rotura, explosión, incendio, reacción, golpe exterior y cualquier otra avería o anormalidad que afecte o proceda del vehículo”, tal y como define el Real Decreto 1575/1989, de 22 de diciembre por el que se creó este seguro.
Los asegurados o sus beneficiarios tendrán derecho a una indemnización cuando se produzca la muerte, incapacidad permanente o temporal del asegurado, y las indemnizaciones van desde los 2.400 euros a los 84.000 euros establecidos para los heridos que sufran graves secuelas de por vida.
En caso de fallecimiento, la indemnización es única y la cobran sus herederos. Su importe es de 72.121 euros. Esta indemnización se elevó en julio de 2014 desde los 36.060 euros en que estaba establecida, después del accidente del tren Alvia producido un año antes cerca de Santiago de Compostela.
Estas indemnizaciones podrían pagarse con bastante celeridad, en menos de tres meses, y son independientes de que, posteriormente, haya o no otras indemnizaciones.
Everest Insurance, aseguradora irlandesa, tiene la cobertura del SOV de Renfe y la estadounidense AIG, la de Iryo.
Seguro de responsabilidad civil
De la misma forma que el seguro del coche es obligatorio, la Ley del Sector Ferroviario obliga a todas las compañías y operadores ferroviarios a contar con un seguro de responsabilidad civil que cubra los daños causados a los viajeros, a la carga, a los equipajes, entre otros.
“Para tener derecho a una indemnización por responsabilidad civil es necesario que quede acreditada en el correspondiente procedimiento penal o civil la responsabilidad civil del causante del daño”, explican desde el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM). Así, en primer lugar habrá que esclarecer las causas del accidente y, después, abrir un proceso para determinar las indemnizaciones. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), órgano independiente pero adscrito al Ministerio de Transportes, ya está estudiando el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) para determinar qué ha causado el siniestro.
En función del resultado de la investigación, serán las aseguradoras de Iryo, de Renfe, (operador del Alvia) o de Adif, el dueño de las vías, los que tengan que hacerse cargo. La filial española de la aseguradora australiana QBE cubre la responsabilidad civil tanto de Renfe como de Adif, mientras que en el caso de Iryo es AIG quien tiene la póliza.
Una vez que se sepa quién es el responsable, o bien el ministerio fiscal, o bien los perjudicados, podrán abrir la vía judicial para reclamar una indemnización por esta responsabilidad civil.
Otros seguros
Además de los seguros de las compañías, los propios viajeros afectados en el accidente, o los familiares de las víctimas, pueden contar con otras pólizas de las echar mano en estos momentos. Hablamos de seguros de vida, seguros de accidentes y seguros de asistencia en viaje.
Hay que tener en cuenta que, además de las pólizas estrictamente contratadas a este efecto, en ocasiones contamos con otros seguros con algunas coberturas interesantes y de los que, en ocasiones, no somos conscientes. Por ejemplo, hay seguros del hogar con coberturas de defensa jurídica. O si hemos pagado los billetes con nuestra tarjeta de crédito, hay compañías que incluyen un seguro de viaje asociado a ese pago.
Consorcio de Compensación de Seguros
En esta ocasión, no entrará en juego el Consorcio. El Consorcio de Compensación de Seguros es un organismo creado para cubrir los daños de catástrofes naturales, como la dana de Valencia de 2024, un siniestro para el que organismo ha ya desembolsado más de 4.000 millones de euros. También intervino al cubrir los daños por el terremoto de Lorca o por el volcán de la Palma… siempre en casos de catástrofes naturales, pero no de este tipo de siniestros.
"Estamos hablando de un accidente que no es extraordinario en el sentido de compensación de seguros, estamos hablando de riesgos que no son cubiertos por el consorcio” ha dicho Mirenchu del Valle, presidente de la patronal del sector asegurador, Unespa.
Sobre el autor:
Beatriz Torija
Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.