Jubilación anticipada: el 'truco' que puede aumentar la pensión en 200 euros al mes
Cuanto mayor sea el periodo cotizado, más favorables pueden ser las condiciones
Decidir cuándo abandonar definitivamente el mercado laboral no es una cuestión menor. En el caso de quienes optan por la jubilación anticipada, unos pocos meses pueden tener un impacto importante en la pensión que recibirán posteriormente. Así lo explica Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social y divulgador especializado en pensiones, que ha llamado la atención sobre uno de los saltos más importantes de la tabla de coeficientes reductores.
La jubilación anticipada permite acceder a la pensión antes de alcanzar la edad ordinaria, pero hacerlo implica aplicar una reducción sobre la cuantía. El porcentaje que se descuenta depende, entre otros factores, de cuánto tiempo se adelanta el retiro y de los años que el trabajador haya cotizado. Por este motivo, no siempre adelantar la jubilación al máximo permitido es la opción económicamente más favorable.
Muñoz pone como ejemplo el caso de una persona con 38 años cotizados y una base reguladora de 2.000 euros. Si esta persona decide jubilarse 24 meses antes de su edad ordinaria, el coeficiente reductor que se aplicaría sería del 21%.
En ese supuesto, la reducción alcanzaría los 420 euros mensuales, por lo que la pensión resultante quedaría en 1.580 euros al mes. Sin embargo, si esa misma persona espera cuatro meses y solicita la jubilación cuando falten 20 meses para alcanzar su edad ordinaria, el porcentaje de reducción sería del 11%.
En este segundo escenario, el recorte sería de 220 euros y la pensión resultante ascendería a 1.780 euros mensuales. La diferencia entre ambos casos es, por tanto, de 200 euros al mes. Y no se trata de una cantidad que se cobre únicamente durante un periodo determinado, sino de una diferencia que se mantendría en la pensión mientras permanezca ese cálculo.
Los coeficientes reductores no bajan de forma uniforme
La explicación se encuentra en el funcionamiento de los coeficientes reductores. Estos porcentajes aumentan cuanto más se adelanta la jubilación respecto a la edad ordinaria, aunque la reducción no es exactamente proporcional en cada tramo.
Por eso, pasar de 24 a 20 meses de adelanto puede resultar especialmente relevante en determinados supuestos. En el ejemplo planteado por Muñoz, esperar esos cuatro meses supone pasar de una reducción del 21% a otra del 11%. El trabajador recibiría así 200 euros más cada mes que si hubiera elegido jubilarse justo dos años antes.
En términos anuales, la diferencia ascendería a 2.400 euros. Si se mantiene durante diez años, supondría 24.000 euros más de pensión, antes de tener en cuenta posibles revalorizaciones.
No todos los trabajadores tendrán el mismo resultado
Este ejemplo no significa que cualquier persona que retrase cuatro meses su jubilación vaya a conseguir automáticamente 200 euros más. La cuantía depende de las circunstancias concretas de cada trabajador y, especialmente, de los años cotizados, la base reguladora y los meses de adelanto.
De hecho, los coeficientes reductores contemplan diferentes porcentajes en función de estas variables. Cuanto mayor sea el periodo cotizado, más favorables pueden ser las condiciones para quienes deciden anticipar su retiro.
Por ello, antes de solicitar la jubilación anticipada, conviene comparar las distintas fechas posibles y comprobar qué pensión correspondería en cada una.
