El servicio de 'manitas' del seguro del hogar ya es el segundo motivo para usar la póliza
Los daños por agua continúan siendo la principal causa de siniestro
El seguro del hogar está cambiando mucho... tanto como la sociedad que los contrata. Los daos por agua continúan siendo la principal causa de siniestros, pero servicio 'manitas', que ya es habitual en casi todas las pólizas del hogar alcanza el 21,1% de los expedientes por delante de los siniestros relacionados con cristales (11,8%), fenómenos atmosféricos (6,5%) o daños eléctricos (6%). El servicio 'manitas' es al que los clientes recurren para colgar una lámpara, montar un mueble, arreglar una persiana o sellar una junta de silicona. Así lo refleja el mapa de Siniestro de Hogar realizado por Selectra.
La tendencia, además, va al alza. Comparando los primeros siete meses de ambos años, los servicios de asistencia y bricolaje han pasado de representar el 16,7% de los siniestros en 2025 al 21% en 2026.
El dato refleja una transformación del seguro de Hogar, que cada vez incorpora más servicios destinados a resolver pequeñas incidencias cotidianas y no únicamente a indemnizar daños de mayor gravedad.
La causa principal de los daños por agua
El agua sigue siendo el principal motivo para dar un parte al seguro. Dentro de esta categoría, el 47,9% de los casos tiene su origen en la rotura de una tubería. Además, en casi cuatro de cada diez siniestros de agua (39,3%) los daños terminan afectando también a la vivienda de un vecino.
La elevada frecuencia de este tipo de incidencias coincide con los datos generales del sector. Según Unespa, el seguro resuelve en España más de 8 millones de siniestros de Hogar al año, aproximadamente uno cada tres segundos.
Sin embargo, frecuencia y coste no siempre van de la mano. Los incendios representan apenas el 0,3% de los expedientes analizados por Selectra, pero los datos sectoriales los sitúan entre los siniestros más caros: resolver un incendio cuesta de media 4.060 euros, frente a los 445 euros de un daño por agua.

El 39% de los siniestros se resuelve en una semana
El análisis de Selectra también permite poner cifras al tiempo que pasa desde que un cliente comunica un siniestro hasta que el expediente queda cerrado. La mediana de resolución se sitúa actualmente en 11 días. Entre los expedientes ya finalizados, el 39% se resuelve en siete días o menos y el 82,6% antes de un mes. Solo el 2,4% supera los tres meses.
Los servicios que no necesitan una valoración de daños son los más rápidos. La asistencia jurídica tiene una mediana de dos días, la cerrajería de 5,5 días y la asistencia y bricolaje de siete días.
En cambio, los expedientes que habitualmente requieren evaluar los daños tardan más: los daños por agua y los cristales registran una mediana de 14 días, mientras que los robos alcanzan los 16 días.

Las borrascas multiplicaron por 4,6 los siniestros
La meteorología puede alterar por completo esta fotografía. Entre enero y febrero de 2026, el número de siniestros gestionados por Selectra se multiplicó por 4,6 respecto al mismo periodo del año anterior, coincidiendo con varias semanas consecutivas de borrascas.
Durante ese episodio, los siniestros relacionados con fenómenos atmosféricos pasaron de representar el 6,5% habitual al 17,8%, mientras que los daños por agua aumentaron hasta el 25,2%.
La acumulación de incidencias también ralentizó su resolución. Los siniestros por fenómenos atmosféricos, que normalmente presentan una mediana de 11 días, necesitaron 26,5 días durante las semanas de temporales.
El impacto también se dejó sentir en el conjunto del mercado. Unespa cifra en 166 millones de euros las indemnizaciones abonadas únicamente por el ramo de Hogar durante dos oleadas de borrascas ocurridas a comienzos de 2026.
Evolución hacia la prestación de servicios
Los datos muestran así una doble evolución. Por un lado, la frecuencia y la intensidad de determinados episodios meteorológicos pueden provocar fuertes picos de siniestralidad y tensionar los tiempos de respuesta. Por otro, crece con rapidez el uso cotidiano de las coberturas de asistencia.
El resultado es una póliza que ya no entra en juego únicamente ante una fuga, un robo o un incendio: para un número creciente de asegurados se está convirtiendo también en una vía para solucionar pequeños problemas domésticos.
