¿Puedo pasar la ITV fuera de plazo? Esto es lo que dice la DGT
Lo recomendable es solicitar cuanto antes una cita y evitar desplazamientos innecesarios
La ITV es una de esas revisiones que ningún conductor debería dejar pasar. Sin embargo, un despiste, unas vacaciones o simplemente no encontrar una cita a tiempo pueden hacer que llegue el día señalado y el vehículo siga sin haber pasado la inspección.
La duda aparece entonces: ¿qué ocurre si llevo la ITV caducada?, ¿tengo unos días de margen?, ¿puedo conducir si ya tengo una cita?
La respuesta es clara: no existe un periodo de gracia tras la fecha de caducidad. Desde ese momento, el vehículo ya no tiene la ITV en vigor y circular con él puede suponer una sanción. La propia Dirección General de Tráfico incluye la ITV caducada entre las infracciones relacionadas con la condición técnica del vehículo.
¿Me pueden multar aunque la ITV haya caducado hace solo un día?
Sí. No importa que haya pasado un día, una semana o más tiempo. Una vez superada la fecha que figura como límite, la inspección está caducada.
En el caso de circular con la ITV caducada, la infracción es grave y la multa puede ser de 200 euros. La DGT señala que las infracciones graves pueden conllevar sanciones económicas de 200 euros, aunque la cuantía concreta depende del tipo de infracción.
¿Puedo ir a pasar la ITV si ya está caducada?
Sí, pero hay una diferencia importante entre tener la ITV caducada y estar autorizado para circular con normalidad.
Si el vehículo tiene la inspección fuera de plazo, lo recomendable es solicitar cuanto antes una cita y evitar utilizarlo para desplazamientos que no sean necesarios. En particular, contar con una cita no convierte automáticamente la ITV en válida ni supone un periodo de gracia. La posibilidad de desplazarse debe limitarse al supuesto correspondiente para acudir a la estación de inspección.

La propia DGT recuerda que para circular un vehículo debe tener la ITV en vigor.
¿Hay que pagar más por pasar la ITV tarde?
No. Pasar la ITV fuera de plazo no implica por sí mismo un recargo por el retraso. El problema económico aparece si se circula con la inspección caducada y un agente detecta la situación. En ese caso, la sanción puede alcanzar los 200 euros. Por tanto, una cosa es el precio de la inspección y otra muy distinta la multa por circular sin tenerla en vigor.
¿Y si la ITV es desfavorable?
En este caso también hay que tener especial cuidado. Si la inspección detecta defectos graves, el vehículo no puede utilizarse con normalidad y debe dirigirse al taller para solucionar los problemas y volver a pasar la inspección.
La situación es todavía más delicada cuando el resultado de la inspección es negativo, ya que el vehículo presenta deficiencias que suponen un riesgo para la seguridad vial.
Para evitar este tipo de problemas, lo más sencillo es pedir la cita con cierta antelación.
La periodicidad de la ITV depende del tipo de vehículo, de su antigüedad y del uso al que esté destinado. En los turismos particulares, por ejemplo, los vehículos de hasta cuatro años están exentos; entre cuatro y diez años deben pasar la inspección cada dos años y, a partir de los diez años, la periodicidad pasa a ser anual.
