Libros

Javier Reverte regresa a las librerías con sus memorias cuando se cumple un año de su muerte

Antonio Castillejo

Martes 2 de noviembre de 2021

6 minutos

'Queridos camaradas' son los textos que escribió en sus últimos 15 años de vida

Se publica la autobiografía de  Javier Reverte justo cuando se cumple un año de su fallecimiento
Antonio Castillejo

Martes 2 de noviembre de 2021

6 minutos

Cuando se cumple un año del fallecimiento de uno de los escritores españoles más queridos y admirados, Javier Reverte, no hay mejor forma de volver a disfrutarle y de recordarle que recurriendo a sus propias palabras. Plaza & Janes publica Queridos camaradas. Una vida, un libro de memorias lleno de sagacidad y calidez, un testimonio de los profundos cambios históricos politicos, sociales y culturales que ha atravesado España desde los años 40 hasta el presente, una declaración de amor al periodismo, la escritura y los viajes, y un ajuste de cuentas, siempre elegante y socarrón, con individuos carentes de estatura moral.

Tan solo unos días antes de poner rumbo a su última travesía el 31 de octubre de 2020, Javier Reverte entregaba a sus editores estas páginas que ahora de publican en las que había trabajado los últimos quince años, reuniendo en ellas recuerdos y reflexiones sobre sus grandes pasiones, resumibles en exprimir al máximo la existencia acumulando kilómetros en las suelas y escribiendo sin descanso para explicar el mundo y entenderse mejor a sí mismo.

 

Se publica la autobiografía de  Javier Reverte justo cuando se cumple un año de su fallecimiento

 

Estamos ante una memoria feliz y luminosa que arranca en la infancia, "verdadera patria del hombre" en palabras de su idolatrado Rilke; recorre sus años de juventud, en los que nació su compromiso con la política y el periodismo; su etapa como corresponsal, en la que cubrió conflictos como el irlandés o la guerra de Bosnia y su descubrimiento de África, el continente que le abrió para siempre el camino de la literatura y la aventura.

Una suerte de carta de despedida emocionante y lúcida, crítica y jocosa que nos acerca al Reverte más íntimo y nos invita a pensar en las cosas verdaderamente importantes de la vida.

Escrito a lo largo de un amplio período de tiempo, entre 2005 y 2020, ajeno pues a las prisas y a la inmediatez, impedido por la necesidad de echar la vista atrás con serenidad y profundidad, Queridos camaradas consta de cuatro bloques -Infancia, Adolescencia, Juventud, Madurez y Vejez- pero lo que lo hace tan especial es que su autor conserva en todo momento la mirada de asombro, la ternura y la inocencia del niño.

Preservando los valores puros de la infancia, aquellos condenados a diluirse en la acritud y el descreimiento que trae el paso de los años, Reverte mantiene una larga conversación consigo mismo en las que su yo anciano revisa su vida con la frescura, los intereses y los códigos del chaval que un día fue.

A diferencia de tantos otros textos memorialísticos que recapitulan desde la mirada adulta o incluso senil, el escritor lo aborda a la inversa: es el niño quien examina las acciones y elecciones del adulto. Si la vida no es ilusión, ganas de aventura, sed de conocimiento, fidelidad a los amigos, lealtad a unos principios, risas... todos esos vectores que nos impulsan en nuestros primeros pasos por este mundo, ¿qué sentido tiene nada?

 

Javier Reverte. Foto: Europa Press

 

Con su estilo tan meticuloso como cercano, su alergia a cualquier muestra de solemnidad y esa ironía tan sutil que lo caracterizaba, el autor de El sueño de África consigue que su apasionante biografía trascienda lo meramente personal para radiografiar a todo un país, desde la posguerra hasta la pandemia, con frecuencia rescatando del olvido a figuras claves de nuestra historia política, social y cultural, otras desvelando facetas nada complacientes de grandes nombres ("Es probable que esta suerte de autobiografía se publique cuando yo ya haya dejado este mundo. Pero no he querido aprovechar la ocasión para hacer daño a quien no lo merezca sobradamente").

Al cerrar el libro, los que tuvimos la fortuna de conocerlo y los miles de lectores que disfrutaron de su obra habrán tenido la sensación de contar con una última, gozosa e inmejorable oportunidad de (re)confirmar que Javier Reverte fue un tipo extraordinario, capaz de vivir conforme a lo que imaginó de niño y que, incluso en los peores momentos de su vida personal y profesional, se negó a bajar la cabeza y encontró el modo de seguir fiel a sus ideas, de luchar por lo que creía justo, de perseguir sus sueños y de comerse la vida a bocados.

Autorretrato en 10 máximas

Javier Reverte. Foto: Europa Press

 

- "Yo soy, en una parte de mí, hijo de los mitos griegos y del wéstern, que no es más que la forma de expresión de la última de las grandes mitologías".

- "De modo que tengo ancestros castellanos, levantinos, bretones y genoveses, además de algunas gotas de sangre andaluza y riojana. Soy, pues, un 'mil leches' madrileño; en suma, una especie de perro callejero. Eso significa que poseo sobradas razones para sentirme indiferente ante el nacionalismo".

- "Hace poco, en una entrevista de esas que están de moda, con cuestiones a quema-rropa que debes contestar a bocajarro, me preguntaron qué era yo antes de viajar. Y de inmediato respondí: 'Un idiota'".

- "El periodismo me interesaba muy poco. Yo lo que quería era cambiar el mundo..., aunque el mundo no quisiera que lo cambiaran. Y así me fue".

- "Sé bien que someterse a la pasión suele ser una equivocación que, a menudo, te lleva al desastre. Pero negarse a ella es un error irremediable, porque envilece el alma".

- "Siempre me ha caído bien la gente algo disparatada y, desde luego, la que se sale de lo común. Y siempre he admirado a los inteligentes que no eran soberbios ni petulantes, pues estos últimos desperdician su talento".

- "Comparto la definición que sobre la Iglesia hizo Stanislaus Joyce, el hermano del autor del Ulises, James Joyce: 'Una confederación de solteros libidinosos'".

- "Quienes afirman que Messi es el mejor jugador de la historia es que no vieron a Di Stéfano".

- "La Odisea ha sido casi una guía intelectual en mi vida".

-  "Yo no era ni soy monárquico. Si no creo en Dios, ¿cómo ser vasallo de un monarca? Pero de haberlo sido, conocer de cerca a Juan Carlos I me hubiera quitado la fe en la institución para siempre".

Sobre el autor:

Antonio Castillejo

Antonio Castillejo

Antonio Castillejo es abogado y periodista. Comenzó su carrera profesional en la Agencia Fax Press dirigida entonces por su fundador, Manu Leguineche, en la que se mantuvo hasta su desaparición en 2009. Especializado en información cultural y de viajes, desde entonces ha trabajado en numerosos medios de prensa, radio y televisión. Actualmente volcado con los mayores en 65Ymás desde su nacimiento.

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