Entre los 18 y los 50 años las mujeres engordan, por termino medio, diez kilos. Y no es porque se coma de más. Hay una serie de cambios importantes en los que tiene más influencia quizá la forma de vida que la forma de comer. No se puede olvidar lo que decía aquella actriz: a partir de los 35, el cuerpo piensa por su cuenta. Y es verdad. Las variaciones hormonales tienen una responsabilidad directa de ese aumento de peso. Los especialistas también hablan de la crisis de la pubertad, del consumo de algunos anticonceptivos, con acumulación de líquidos, el estrés.

¿Y el varón? Es verdad que la dieta no entiende de sexos: pero con matices. Tampoco el estómago entiende los relojes y sin embargo no es lo mismo comer que cenar. Por otra parte hay que tener en cuenta que hay un comportamiento distinto entre la mujer y el hombre a la hora de enfrentarse a la dieta. Los trastornos alimentarios de anorexia y bulimia son más frecuentes en la mujer; y sin embargo no suele tener esa tendencia masculina a ponerse “hasta arriba” en cada comida. Ella prefiere picar algo y mantener el tono vital. Los que se pasan horas y horas sin comer son los varones que luego, desean una cena opípara y bien regada. Se abre paso la teoría de que cuando la mujer tiende a la obesidad se debe más a la dificultad de eliminar calorías que a la excesiva ingestión; y se sabe que cuando se habla de hidratos de carbono de asimilación lenta, la mujer no es tan lenta como el varón en esa asimilación.

Normalmente hacia los 30 años ocurre algo curioso que debe saberse y sobre todo prevenirse: Ya lo comentamos en estos articulitos. La mujer, cada año y medio empieza a cambiar un kilo de músculo por un kilo de grasa. Así que es el momento en que habría que prescribir como tratamiento, el ejercicio físico. Y deben de ser conscientes que cuanto más se retrase la práctica del ejercicio, más difícil será después rebajar el sobrepeso.

Hacia los 40 la mujer, salvo excepciones, sufre un enlentecimiento de su metabolismo, como si el organismo se dijera que tiene que vivir más despacio. Por tanto, para mantener el peso debe reducir todo lo posible la ingestión de grasas de cualquier tipo, optar por comidas al vapor o al horno, y aumentar la ingestión de frutas y verduras. Y seguir con la ingestión de productos lácteos desnatados para ir ampliando el archivo de calcio. Y hacer ejercicio NO brusco entre 20 y 30 minutos diarios.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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