Vinculan la vacuna del Covid con mejor eficacia de la inmunoterapia en pacientes de cáncer

El estudio ha sido publicado en 'Nature'

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Un estudio publicado en la revista Nature revela que las vacunas de ARNm diseñadas contra la Covid-19 pueden ser utilizadas como una herramienta para combatir el cáncer.

Científicos del Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas y la Universidad de Florida han demostrado que estas dosis comerciales logran "despertar" el sistema inmunitario y sensibilizar a los tumores frente a la inmunoterapia.

El hallazgo probaría que una vacuna contra un virus común, que no contiene proteínas del tumor, es capaz de activar las defensas del organismo de forma general para que estas localicen y ataquen el cáncer, logrando que tumores "fríos" –aquellos que normalmente pasan desapercibidos y resisten el tratamiento– se vuelvan vulnerables al ataque celular.

 

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La eficacia de esta inesperada combinación ha sido respaldada por datos de supervivencia en pacientes humanos reales. Al analizar de forma retrospectiva los registros médicos de pacientes con cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC) y melanoma metastásico, los investigadores descubrieron que quienes recibieron la vacuna de ARNm en una ventana de 100 días respecto al inicio de su inmunoterapia vivieron más tiempo.

En el caso del cáncer de pulmón, la mediana de supervivencia global prácticamente se duplicó, pasando de 20,6 meses en los no vacunados a 37,3 meses en los vacunados, mientras que la tasa de supervivencia a los tres años se disparó del 30,8% al 55,7%.

Lo más esperanzador es que este asombroso beneficio se mantuvo intacto incluso en aquellos pacientes con tumores biológicamente "fríos" con baja presencia de proteínas defensivas, superando la resistencia que suele frustrar a estos tratamientos.

Esta estrategia abre una vía de bajo coste y disponibilidad inmediata frente a las complejas y lentas terapias personalizadas contra el cáncer. En la actualidad, fabricar una vacuna a la medida de los genes de un paciente requiere semanas o meses de un laborioso proceso tecnológico; en cambio, las vacunas de ARNm comerciales contra enfermedades infecciosas ya están listas en los hospitales y farmacias.