Desahuciados: ella cuida a su marido, de 77 años, en cuidados paliativos con cáncer y alzhéimer
Lunes 23 de febrero de 2026
ACTUALIZADO : Lunes 23 de febrero de 2026 a las 17:33 H
3 minutos
A él lo han enviado a una residencia de mayores y ella se queda sin hogar
Una mujer de 63 años ha sido desahuciada este lunes de la vivienda en la que reside en la zona de Playa Serena, en Roquetas de Mar (Almería), junto a su marido, de 77 años, enfermo de cáncer de próstata y alzhéimer, y en cuidados paliativos, al que atiende las 24 horas del día. A él lo han mandado a la residencia para mayores en Vícar. En el caso de ella, permanece por el momento sin alternativa habitacional confirmada.
Según ha explicado la afectada a Europa Press, durante la mañana de este lunes retiraron los últimos enseres y entregaron las llaves antes de las 14:00 horas, límite que, según les comunicaron, se había fijado para evitar la intervención judicial.
La afectada ha asegurado que no cuestiona la propiedad del inmueble ni la resolución judicial, pero reclama una alternativa habitacional que le permita permanecer junto a su esposo. La única opción que, según expone, le han trasladado los servicios sociales contempla el ingreso de él en una residencia y la búsqueda para ella de una habitación en un piso compartido, ante la imposibilidad de acceder a un alquiler con los ingresos de los que disponen.

La pareja cuenta con la pensión de jubilación del marido, de 1.160 euros mensuales, cuantía que, según sostiene, no resulta suficiente para que los propietarios les acepten como inquilinos al tratarse de su única fuente de ingresos. Asegura que durante los últimos años ha intentado formalizar un contrato de arrendamiento, pero no ha superado los filtros que exigen los propietarios en la zona.
La resolución que fija el lanzamiento fue notificada el 28 de enero por el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Roquetas de Mar, que rechazó la suspensión solicitada por la defensa al tratarse de un procedimiento por precario, al no existir contrato en vigor que ampare su permanencia en la vivienda. El intento de desahucio ya se produjo la pasada semana, cuando acudieron representantes judiciales y agentes policiales, aunque quedó aplazado durante siete días.
El matrimonio, formado por Gloria Patricia Velásquez, de origen colombiano, y Dick Beekhus, de origen neerlandés, casados desde hace 12 años, llegó a la provincia en 2018 procedente de Holanda y formalizó entonces un contrato de alquiler con una inmobiliaria.
Tras la finalización del acuerdo inicial, la mujer asegura que continuó abonando la renta, fijada en 450 euros, durante un periodo en el que ya no existía contrato. Posteriormente, la vivienda fue vendida a nuevos propietarios y, según relata, se les concedió un plazo de dos años para encontrar otra casa.
El hombre permanece encamado, no puede caminar ni incorporarse por sí mismo y precisa cama hospitalaria y grúa para su movilización. Desde hace seis años cuentan con un servicio municipal de ayuda a domicilio durante varias horas al día, aunque es ella quien asume la mayor parte de los cuidados, higiene, alimentación y medicación.
A pocos días del desahucio, la mujer asegura que continúa abonando los suministros de luz y agua y que ha iniciado la venta de parte de sus muebles. "Lo único que pido es que me dejen estar con mi esposo", ha añadido, apelando a que se tenga en cuenta su situación marcada por la enfermedad y la dependencia.



