Fedea defiende sistemas de dependencia diferenciados en cada comunidad autónoma

Cree que la descentralización territorial "no sería un problema, sino un laboratorio de aprendizaje"

Fedea defiende sistemas de dependencia diferenciados en cada comunidad autónoma Miia

La gestión autonómica del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) representa una "gran ventaja estratégica", según concluye un nuevo informe difundido por Fedea, que analiza el caso de Cataluña. Frente a las "tensiones recurrentes" derivadas de aplicar un derecho estatal en un ámbito de competencias exclusivas autonómicas, el documento defiende que esta descentralización territorial, "lejos de ser un problema, es un laboratorio de aprendizaje para el conjunto de España".

Además el análisis, elaborado por el grupo CETIS de cuidados, señala que el momento es "especialmente oportuno" tras la reciente aprobación del Real Decreto-ley 17/2026, de 23 de junio, representa la mayor inversión estatal en dependencia de la historia democrática —6.200 millones de euros adicionales en 2026-2027—, y "la forma en que las comunidades autónomas gestionen esos nuevos recursos determinará si el impulso se convierte en mejoras reales o si el mayor esfuerzo colectivo se diluye en un efecto de desplazamiento de la inversión autonómica propia".

El análisis propone reforzar la atención domiciliaria y comunitaria, modernizar las residencias hacia un modelo de hogar coordinado con la red sanitaria, profesionalizar y dignificar el empleo en los cuidados, integrar lo social y lo sanitario, y estabilizar la financiación. Pero subraya que la vía para lograrlo no es imponer un modelo único, sino dejar que cada comunidad ajuste su sistema a las preferencias de sus habitantes y las características de su territorio.

 

Aprender de los que funcionan y los que no

La tesis del documento es sencilla. Sobre una base normativa y de financiación compartida —el SAAD, sus grados de dependencia, su baremo de valoración y su cartera de prestaciones— las comunidades pueden, y deben, desarrollar sistemas diferenciados, ajustados a su demografía, su tejido residencial y de servicios, su mercado laboral de cuidados y su cultura asistencial. Probar servicios, fórmulas de financiación y modelos organizativos nuevos en un territorio permite generar evidencia sobre qué funciona y en qué condiciones, un conocimiento que después puede trasladarse —de forma adaptada, no mecánica— al resto del país.

"Cataluña ilustra bien tanto el potencial como los límites del sistema. Entre 2015 y 2024 el SAAD catalán recibió cerca de 532.000 solicitudes iniciales y elaboró cerca de 800.000 Programas Individuales de Atención (PIA). A la vez, los tiempos de espera (del orden de 198 días para la valoración del grado y 270 días hasta la resolución de la prestación a mediados de 2025) y la fragmentación entre lo social y lo sanitario muestran dónde están los cuellos de botella que cualquier reforma debe abordar", señala el documento.

 

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Fuente: Fedea

Combinar una base común para experimentar

El documento recuerda que buena parte de la evidencia más útil sobre la dependencia en España procede precisamente de experiencias y datos territoriales. "Estudios con registros catalanes cuantifican que una prestación media reducía notablemente las hospitalizaciones evitables y las visitas no programadas de atención primaria; otros muestran que el sistema redujo las intenciones de jubilación anticipada y los síntomas depresivos de las personas cuidadoras. Son resultados que nacen de contextos concretos y que, leídos con cuidado, orientan decisiones en otros lugares".

La conclusión de política es clara: "no se trata de homogeneizar por homogeneizar, sino de combinar una base común sólida con autonomía real para experimentar. Para que esa experimentación se convierta en aprendizaje colectivo hacen falta tres condiciones: financiación estable y suficiente, sistemas de información interoperables que permitan comparar, y una cultura de evaluación que mida resultados —no solo cobertura— de manera homologable entre territorios", señala el estudio.

 

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Fuente: Fedea

Advierten que hay riesgo de que las CCAA reduzcan el presupuesto

"El Real Decreto-ley 17/2026 llega en el momento adecuado. Los datos de Cataluña —y los del conjunto de España— muestran que la infrafinanciación estatal ha sido el cuello de botella más persistente del SAAD desde la crisis de 2012. Multiplicar por casi cinco la aportación estatal en menos de una década y comprometerse a cubrir el 50% del gasto total en 2027 supone un cambio cualitativo", advierten.

Pero van más allá. "Cuando la financiación central aumenta con rapidez, algunas comunidades autónomas tienden a reducir su propio esfuerzo presupuestario, anulando parte del impulso. Este efecto de desplazamiento (crowding out) no es una fatalidad, pero sí un riesgo real que el diseño del decreto no conjura por sí solo. Para que los 6.200 millones adicionales lleguen íntegros a las personas dependientes, el reparto de fondos debería ir acompañado de mecanismos de condicionalidad que vinculen las transferencias al mantenimiento del gasto autonómico, indicadores públicos de corresponsabilidad y un seguimiento riguroso del gasto consolidado.

 

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Fuente: Fedea

El espejo que puede mostrar Cataluña

El informe del grupo CETIS sobre Cataluña no es solo un diagnóstico regional: "es un espejo en el que cualquier comunidad autónoma puede reconocer sus propios problemas y calibrar el recorrido de sus propias soluciones". Y así, señalan que hay tres lecciones tienen alcance estatal.

  • Primera: que la descentralización no tiene por qué ser un problema: cada territorio tiene una composición demográfica, un tejido residencial, un mercado laboral de cuidados y una cultura asistencial propios, y los mejores sistemas de cuidados de larga duración del mundo —Dinamarca, Países Bajos, Japón— se caracterizan precisamente por ajustar los servicios a las preferencias y necesidades locales de sus poblaciones.
  • Segunda: que la evidencia generada en un territorio puede viajar: los estudios con datos catalanes sobre reducción de hospitalizaciones, impacto sobre cuidadoras informales o mortalidad en lista de espera pueden orientar decisiones en Andalucía, Castilla y León o el País Vasco de forma tan útil como cualquier evaluación estatal.
  • Tercera: y más urgente, que los sistemas de información interoperables entre lo social y lo sanitario son condición necesaria, no opcional, para que esa transferencia de conocimiento se produzca: sin datos comparables, la diversidad de modelos puede generar ruido en lugar de conocimiento y aprendizaje. El nuevo impulso financiero del RDL 17/2026 será más potente si se acompaña de una apuesta definitiva por sistemas de medición (y transferencia de conocimiento) compartidos.