"Los mayores están cada vez más conectados, pero no siempre con confianza y criterio"

Fundación Mapfre presenta en Madrid la 'Guía sénior para hacernos cultos digitales'

Un tercio de los mayores de 75 años usan Internet en su día a día / Fuente: BigStock Miia

La tecnología se ha convertido en un arma de doble filo para los sénior. Por un lado es una aliada imprescindible para los mayores, porque gran parte de la vida cotidiana transcurre ya en el ámbito digital, y porque su manejo ayuda a los mas mayores a mantenerse conectados, evitar el aislamiento, les da autonomía, les ayuda a mantenerse activos cognitivamente y, en definitiva, les permite seguir contribuyendo a la sociedad. Ahora bien, para aquellos mayores que no tienen habilidades digitales –ni recursos–, la tecnología puede suponer una barrera infranqueable y fuente de exclusión en muchos ambitos, alguno tan fundamental como el financiero.

Aunque las cifras de digitalización y uso de las nuevas tecnologías no paran de aumentar, es cierto que esta su avance no está siendo uniforme en todos los tramos de edad y niveles formativos, y muchos sénior aún no logran aprovechar plenamente las ventajas del mundo digital. Para dar respuesta a este gran reto, Fundación MAPFRE, a través de su Centro de Investigación Ageingnomics, y la asociación SeniorTic Mayores con Tecnología han presentado este lunes Longevidad y Tecnología. Guía sénior para hacernos cultos digitales, un documento cuyo objetivo es ampliar la cultura digital de los sénior y orientar a las personas mayores para que se desenvuelvan mejor en un mundo que, según sus autores, ha revolucionado la forma de comunicarnos y entretenernos. Una guía que promueve la autoformación y aborda numerosos temas prácticos, como la utilidad de las tabletas, la digitalización de la teleasistencia, los beneficios del entretenimiento digital y la importancia de la ciberseguridad, incluyendo además una sección sobre las alternativas formativas disponibles para este colectivo.

Las personas mayores están cada vez más conectadas y utilizan Internet con mayor frecuencia, pero esto no siempre se traduce en confianza y criterio en el entorno digital. Por eso, desde Fundación Mapfre queremos acompañar este proceso reforzando las competencias digitales del colectivo sénior para que puedan desenvolverse con mayor autonomía y seguridad en su día a día”, ha indicado Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre. “La iniciativa contribuye a humanizar la digitalización al poner en el centro a las personas. Trata cuestiones como la soledad no deseada, que puede mitigarse mediante herramientas digitales de comunicación, la participación social o el bienestar personal, demostrando que la tecnología puede ser una aliada para mejorar la calidad de vida. Asimismo, promueve un uso ético y responsable de la tecnología, alineado con los derechos digitales, la privacidad y la protección de los datos personales. En un contexto donde los ciudadanos generan constantemente información sobre sí mismos, la guía fomenta una actitud consciente y crítica”, ha indicado Clara Bazán, directora de Seguro y Previsión Social de Fundación Mapfre.

"La cuarta revolución tecnológica en la que estamos inmersos, la revolución digital, conlleva, como todas las anteriores, la aparición de ganadores y de perdedores. Y, entre estos últimos, se viene señalando a los adultos mayores, que han nacido y transitado la mayor parte de sus vidas en un mundo manual, analógico a lo sumo, a los que ahora muchos consideran incapaces de manejarse con las nuevas herramientas digitales que van colonizando todos los ámbitos de nuestra vida", ha dicho Palacios.

 

Presentación Guía Sénior para hacernos cultos digitales en Madrid

Tecnología en el día a día

La tecnología se ha incorporado de forma cada vez más natural a la vida cotidiana de los mayores de 55 años. Así lo reflejan los datos del ‘VI Barómetro del Consumidor Sénior’, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, que muestra un crecimiento sostenido en el uso habitual de Internet entre este colectivo. Según este informe, el porcentaje de mayores de 55 años que se conectan a diario o casi a diario (al menos cinco días a la semana) ha aumentado, en tan solo un año, una media de casi 7 puntos porcentuales en todos los tramos de edad.

En concreto, el mayor avance se ha producido entre las personas de 65 a 74 años, con un crecimiento de casi diez puntos, pasando del 65,1% al 75%. También aumenta de forma notable entre los sénior de 55 a 64 años, con un avance de 6,3 puntos porcentuales, al pasar del 83,2% al 89,5%, y en las edades más avanzadas: entre las personas de 75 a 84 años, el porcentaje pasa del 38% al 42,7%, 4,7 puntos más, mientras que entre los mayores de 85 años aumenta del 11,4% al 17%, con un crecimiento de 5,6 puntos.

Los sénior no son analfabetos digitales

Durante el acto, también se ha puesto de manifiesto que la generación sénior no es “analfabeta digital”. Un ejemplo de ello es que el 83,2% de los mayores de 55 a 64 años se conecta a diario a Internet, frente al 11,4% de los de más de 85 años. “Nuestro objetivo es poner la tecnología a favor de las personas mayores. Aunque se trate de una generación que ha crecido con menos exposición a este entorno, están lejos de ser analfabetos digitales o de estar desvinculados: su relación con lo digital es cada vez más activa. Especialmente, si tenemos en cuenta que muchas personas la necesitan en su día a día para servicios como la asistencia o el control remoto de problemas de salud. Por eso, abogamos por su formación continua y por fomentar su papel activo en el entorno digital, ya que el futuro estará cada vez más marcado por la tecnología en la vida cotidiana”, ha indicado el presidente de SeniorTic, Carlos Pérez Llorens.

“Se trata de un colectivo diverso en cuanto a edad y nivel educativo, pero con un rasgo común frente a la digitalización: su enorme capacidad y motivación para seguir aprendiendo y participar activamente en la sociedad digital”,  dice Pérez Llorens, quien ha añadido, además, que “los sénior queremos ser cultos digitales para construir la era digital junto con el resto de la sociedad”. 

 

La brecha digital entre ciudad y pueblo se reduce, pero no desaparece. Fuente: BigStock.

Relojes inteligentes, videollamadas e IA

La nueva guía de Fundación MAPFRE ofrece un itinerario formativo flexible con un recorrido que comienza con una reflexión sobre la capacidad de aprendizaje y la relación de los sénior con la tecnología. A continuación, se adentra en el proceso de inmersión digital, que incluye la elección del sistema operativo y dispositivos (smartphones, tablet, ordenador, relojes inteligentes, smart TV y domótica y teleasistencia en el hogar), manejo de aplicaciones de utilidad (mensajería instantánea, videollamadas, aplicaciones de cine, series, música o libros bajo demanda, redes sociales, banca online o carpeta ciudadana, entre otras) y medidas de protección ante posibles riesgos de ciberseguridad, estafas, hábitos online poco saludables o protección de datos. Finalmente, concluye con una aproximación a la inteligencia artificial, mostrando cómo esta puede abrir nuevas oportunidades para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. 

Ser cultos digitales

El fundador de Senior Tic, Carlos Pérez Lloréns, explicó recientemente en una entrevista en 65YMÁS que no es lo mismo utilizar la tecnología que ser culto digital: "Hay una diferencia porque cuando hablamos de cultura digital, vemos la tecnología en dos vertientes. Por un lado, la operatividad, es decir, aquella que permite operar en tu vida diaria. Pero nosotros le damos una gran importancia, y por eso llamamos cultura, porque los senior y toda la población tienen que tener idea de la trascendencia que tiene la tecnología en nuestras vidas, en la sociedad y en la misma condición humana".

"Hoy la tecnología nos da muchos beneficios, pero también está alterando las condiciones sociales y humanas. De tal forma que, por ejemplo, al navegar o al hablar con la inteligencia artificial nos puede llevar por unos derroteros que a lo mejor no son coincidentes con nuestros propios intereses", explica.

Asimismo, Mercedes Marín, directora general de formación de la Comunidad de Madrid; y Belén García, directora general del Servicio Público de Empleo, han presentado el último Plan de Empleo Sénior de la región. Durante su intervención, han destacado la importancia de avanzar en las habilidades digitales para un mejor aprovechamiento de las medidas de impulso al empleo sénior contenidas en el Plan de la Comunidad.

“Hablar de tecnología y longevidad es también hablar de oportunidades laborales, de aprendizaje permanente y de la necesidad de que nadie se quede atrás. En la Comunidad de Madrid, donde el 56,8% de la población tiene más de 45 años, el talento sénior debe ocupar un lugar central en cualquier estrategia de empleo. Por eso, queremos acompañar este proceso, reforzando las competencias digitales y profesionales de un colectivo que tiene experiencia, capacidad de adaptación y un enorme valor para las empresas. Con ese objetivo, hemos puesto en marcha este plan, una apuesta estructural dotada con 135 millones de euros para 2026 y 2027, con 15 medidas y 49 actuaciones orientadas a mejorar la empleabilidad, impulsar la formación a lo largo de la vida, favorecer la cooperación intergeneracional y apoyar el emprendimiento sénior. No obstante, este reto no puede abordarse solo desde la Administración, requiere colaboración público-privada, con la implicación del sector empresarial y una visión compartida para convertir el talento sénior en una verdadera ventaja competitiva y hacer de este periodo una etapa de oportunidades, autonomía y crecimiento personal”, ha señalado Mercedes Marín durante el encuentro.

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