Una mujer de 102 años acompaña a su nieto en un medio Ironman

Laila Maciá disfrutó de las tres pruebas deportivas junto a Gaetan Tourly

Una mujer de 102 años acompaña a su nieto en un medio Ironman Miia

Laila Maciá, una mujer de 102 años, no estaba totalmente convencida de acompañar a su nieto, Gaetan Tourly, en un medio Ironman celebrado en el Delta del Ebro. Gaetan le propuso a su abuela participar juntos en el reto, pero ella no se veía capaz de afrontar una experiencia de estas características. Sin embargo, la insistencia de su nieto terminó por convencerla de acudir a la competición.

"Yo no quería, no me veía capaz", reconoció Laila durante una entrevista con Antena 3 Deportes. A pesar de sus dudas, Gaetan no abandonó la idea. "Él seguía organizando y seguía organizando...", recordó la mujer sobre los intentos de su nieto por animarla a participar.

Finalmente, ambos lograron participar juntos en esta carrera, que Gaetan resumió como una oportunidad para vivir juntos nuevas aventuras. "Compartimos muchos momentos locos", aseguró.

Las tres pruebas deportivas

Gaetan y Laila afrontaron juntos las tres disciplinas del medio Ironman. La primera fue la natación, con un recorrido de dos kilómetros por el Delta del Ebro. Durante esta parte de la competición, Laila viajó en una barca neumática que su nieto arrastraba mientras nadaba.

Después llegó el turno de los 90 kilómetros en bicicleta y, finalmente, la carrera a pie de 21 kilómetros. En ambas pruebas, Laila acompañó a Gaetan desde una silla especial adaptada para este tipo de recorridos.

La mujer siguió con entusiasmo el desarrollo de la competición desde su embarcación, aunque también sintió ganas de participar de una forma más activa. "Dentro de la barquita yo fui siguiendo el delta, andando, yo los veía que iban delante y muchas ganas tenía yo de hacer lo mismo, pero no podía", explicó la mujer mayor.

 

El esfuerzo de su nieto para completar el recorrido

La experiencia también supuso un desafío físico muy importante para Gaetan, especialmente durante los tramos terrestres. Arrastrar la silla en la que viajaba su abuela añadió dificultad al recorrido, sobre todo cuando el viento complicaba el avance.

"La silla es bastante pesada y con alguien detrás más el viento fue bastante difícil", reconoció el joven al explicar el esfuerzo que tuvo que realizar para completar las pruebas.

A pesar de esas dificultades y de sus dudas antes de la competencia, Laila terminó encantada con la experiencia. "Feliz y contenta de haberlo hecho, luego me gustó", aseguró.

Una mujer deportista que conserva las ganas de vivir

La afición de Laila por el deporte viene de lejos. Durante su juventud practicó distintas actividades y recuerda con cariño su etapa en el balonmano. "Yo era del equipo de balonmano", contó al recordar aquellos años.

Con 102 años, mantiene una actitud vital que le ha permitido seguir disfrutando de diferentes actividades. Laila también explicó que había conducido hasta hace relativamente poco tiempo y que dejó de hacerlo porque ya no se lo permitían.

"Yo podría conducir muy bien ahora todavía", afirmó con seguridad, dejando claro que sigue confiando en sus capacidades.